26/02/2026
La esponja que “limpia”… pero también contamina
Tu esponja puede oler a jabón y verse normal… pero por dentro se queda húmeda y tibia.
Ahí, micro restos de comida se pegan en sus poros y las bacterias pueden crecer y formar biofilm.
Cuando vuelves a frotar un plato, parte de eso se libera y pasa a la superficie… y luego a tu comida.
Solución simple: cámbiala cada 1–2 semanas o usa cepillo de silicona (no poroso).
¿Hace cuánto no cambias la tuya?