09/04/2026
Roma no es solo lo que vemos 🏛️. Debajo de sus calles, plazas e iglesias, hay otra ciudad. Una ciudad que quedó enterrada con el paso del tiempo, pero que sigue ahí.
Desde hace más de 2000 años, Roma se fue construyendo sobre sí misma.
Capas de historia que se superponen, se tapan y vuelven a aparecer cada vez que se excava. Bajar unos metros es viajar siglos hacia atrás. ⌛️
A pocos pasos del Coliseo, por ejemplo, está la Domus Aurea, el palacio de Nerón.
Una residencia inmensa, cubierta de oro, mármol y piedras preciosas, que hoy permanece oculta bajo tierra.
Pero este no es un caso aislado.
Bajo la Piazza Navona se esconde un estadio romano de casi 2000 años. 🤯
Cerca de la Fontana di Trevi, el Vicus Caprarius revela antiguas viviendas y un sistema hidráulico que todavía funciona.
Y en muchas iglesias, bajar unas escaleras alcanza para encontrarse con restos de otras épocas: casas, templos, calles que siguen intactas bajo la ciudad actual.
El subsuelo de Roma no es un sitio puntual. Es una red que atraviesa toda la ciudad.
Un rompecabezas en tres dimensiones del que solo se conoce una parte.
En Roma, lo más interesante no siempre está a la vista.
Gran parte de su historia está, literalmente, enterrada.