09/09/2025
El sol se inclina, lento en el cielo rojo y oro ardiente. Las sombras crecen, suaves, sin apuro, y el mundo entero guarda un breve destello de luz. Susurra el viento entre las ramas viejas, mientras la luz se esconde entre las rejas. Los últimos destellos del ocaso
se apagan dulcemente, paso a paso.
Entonces llega, tímida y callada,
la noche con su mística alborada.
Sin preguntar se adueña del paisaje,
y envuelve todo en mágico ropaje.
Nos toma por sorpresa su presencia,
con luna en alto y estrellas en esencia.
El cielo canta en lenguas invisibles,
y el alma flota en sueños imposibles.