31/12/2025
Se fue el 2025. Y, para mí, fue un año muy especial. Vi a amigos brasileños tener contacto directo con robots humanoides, acompañando de cerca cómo la inteligencia artificial está evolucionando rápidamente… e incluso probando coches autónomos. El mundo está cambiando muy rápido. Y la verdad es que tuvimos suerte de estar justo en medio de todo esto.
También fue un año en que vi a muchos brasileños volver a China, cruzando medio planeta una vez más. Hubo quienes vinieron para ferias, para visitar proveedores, cerrar negocios, estudiar… y también quienes vinieron solo para conocer mejor el país. Cada uno con su historia, pero todos con la misma esencia: gente enfocada, trabajadora, que se esfuerza. Yo trabajo como traductor aquí en China con amigos brasileños, y lo veo todos los días: lo que acerca de verdad a China y América Latina no son discursos bonitos, es el esfuerzo diario de quienes viajan constantemente entre los dos lados del mundo. Es esa dedicación la que hace que la cooperación suceda, que la tecnología circule y que culturas diferentes entren en el mismo ritmo del mundo actual.
Y, claro, el 2025 también estuvo lleno de momentos simples, pero muy buenos: en las fábricas, en las ferias, en la calle, en la mesa… trabajando, conversando, riendo juntos. Al final, son esos momentos los que crean la conexión más real, más humana, entre China y Brasil.
Para mí, el 2025 fue un año de traducción, pero también de mucho aprendizaje e intercambio con ustedes. Gracias por la confianza y por la colaboración. Poco a poco, es este camino el que acerca cada vez más a China y Brasil.
¡Un excelente 2026 para todos!