29/12/2025
Nuestra estadía en la excursión Glaciares del Oriente Colombiano – Nevado del Cocuy fue mucho más que un viaje: fue un encuentro profundo con la vida, la montaña y la memoria del territorio.
Durante tres días mágicos, la naturaleza nos abrió sus brazos y la cultura del oriente de Gutiérrez, Boyacá, nos recordó la grandeza de lo sencillo y lo auténtico.
Ascendimos con respeto y asombro hasta el Púlpito del Diablo, paso a paso, sintiendo cómo la montaña nos retaba y nos enseñaba. Logramos llegar hasta el borde del glaciar, un lugar sagrado donde el silencio habla y el hielo guarda siglos de historia. Allí comprendimos la fragilidad y la fuerza de estos ecosistemas que debemos proteger.
Caminamos por el valle de los frailejones, guardianes ancestrales del agua y la vida; vimos venados en libertad, testigos silenciosos de nuestra presencia; respiramos aire puro que renueva el cuerpo y el espíritu, y bebimos de aguas cristalinas que nacen en lo más alto de la montaña.
Regresamos con el corazón lleno, los sentidos despiertos y la certeza de que experiencias como esta nos transforman. El Cocuy no solo se visita, se siente, se honra y se recuerda para siempre. 🏔️🌿