Maria Cristina Caballero

Maria Cristina Caballero Guía Turística a nivel local y nacional, ¡Amo lo que hago!. Guía Turística.

12/08/2025

Sadako Sasaki tenía apenas dos años cuando, el 6 de agosto de 1945, la bomba atómica cayó sobre Hiroshima. Aunque sobrevivió a la explosión, una década después fue diagnosticada con leucemia, una de las enfermedades más frecuentes entre los hibakusha los sobrevivientes del bombardeo.

Durante su hospitalización, Sadako comenzó a doblar grullas de papel, inspirada por una antigua leyenda japonesa que dice que quien logra hacer mil grullas verá cumplido un deseo. Su deseo: curarse y vivir. Utilizando papel de medicina, envoltorios y cualquier material a su alcance, alcanzó a completar más de 1.000 grullas antes de fallecer el 25 de octubre de 1955, a los 12 años.

Su historia conmovió a todo Japón y al mundo. En 1958 se erigió una estatua en su honor en el Parque de la Paz de Hiroshima. Hoy, miles de personas envían grullas de papel como homenaje a Sadako y a todas las víctimas de la guerra nuclear.

Sadako no solo dejó un legado de dolor, sino también de esperanza. En su memoria, cada grulla doblada se convierte en un símbolo silencioso de resistencia y en un llamado global por un mundo sin armas nucleares.

10/08/2025
10/08/2025

No tenían comida. No tenían luz. Y el mundo… ni siquiera sabía dónde estaban. 12 niños y su entrenador desaparecieron en una cueva después de un partido de fútbol. Durante días, nadie supo si estaban vivos o mu***os. Pero estaban ahí… cuatro kilómetros bajo tierra, sobre una roca, rodeados de agua, orando por volver a ver el sol. Y resistiendo… aunque el hambre ya dolía. Aunque el aire ya no alcanzaba.

Eran Los Jabalíes Salvajes.
Un equipo de fútbol de un pequeño pueblo en Tailandia.
Doce niños.
Entre 11 y 16 años.
Y su entrenador, Ekkapol, de 25.

Ese día entrenaron.
Rieron.
Y al final…
decidieron ir a explorar la cueva Tham Luang.

Era una tradición.
Cada vez que un nuevo niño se unía al equipo…
escribían su nombre en lo profundo de la cueva.
Solo tomaría una hora.
Dos máximo.

Pero entonces…
Se soltó una tormenta.
Y el agua empezó a bajar.
A cubrir el suelo.
A bloquear la salida.

Corrieron hacia adentro.
Buscando dónde esperar.
Dónde refugiarse.

Y sin saberlo…
quedaron atrapados.
Cuatro kilómetros bajo tierra.
En completa oscuridad.
Sin señal.
Sin comida.
Solo con una roca…
y el miedo creciendo cada hora.

No sabían qué día era.
No sabían si el sol seguía brillando.
Y no sabían si alguien los estaba buscando.

El aire empezaba a escasear.
Y el hambre… ya dolía.
Sobreviviendo del agua que escurría
de las paredes de la cueva.

Su entrenador:
Ekkapol…
era el único adulto.
El único con voz firme.
Los niños lo miraban como si tuviera todas las respuestas.
Pero por dentro… también tenía miedo.

Veía que algunos lloraban.
Otros rezaban.
Uno de ellos, Note, pensaba que no llegaría a su cumpleaños.
Que sus papás… jamás lo volverían a abrazar.

Y él les enseñó a meditar…
A controlar su respiración.
para ahorrar oxígeno.
Guardar energía.
Para no perder la calma.
A pelear contra el pánico.
Y a resistir…

No podía prometerles que saldrían.
Pero sí prometió quedarse con ellos…
hasta el final.

Y los niños…
le creyeron.

9 días después…
una linterna iluminó sus rostros.
Dos buzos británicos…
los encontraron.

Pero sacarlos…
era otra historia.

El mundo entero se unió.
Expertos de diferentes países.
Militares.
Médicos.
Voluntarios.
Buzos de élite.

Tenían que enseñarles a bucear.
A cruzar túneles oscuros.
Llenos de lodo.
Sin visibilidad.
Con pasajes tan angostos…
que apenas cabía un cuerpo.

Y entonces…
el sacrificio.

Saman Gunan.
Un héroe.
Un ex marino tailandés.
Murió dejando tanques de oxígeno para los niños.
Él mismo se quedó sin aire.

Y su muerte…
les dolió a todos.
El equipo nunca olvidarían su nombre.

El rescate duró ocho días más.
Los sacaron uno por uno.
Sedados.
En silencio.
Temblando.
Sujetados a sus rescatistas…
como si fueran parte de su cuerpo.

Salieron temblando.
Hambrientos.
Deshidratados
Pero vivos.

Y cuando vieron el sol…
entendieron lo que había pasado.
Que un país entero se había detenido por ellos.
Que el mundo había orado por ellos.
Y nunca olvidarán…
a todos los que con su vida,
lograron que pudieran regresar con sus familias.

No fue solo un rescate.
Fue una prueba de fe.
De esperanza.
De humanidad.
Haz que esta historia llegue a quien ya no cree en los milagros.
Porque a veces…
Dios no te saca de la tormenta de inmediato.
Pero sí te manda a alguien…
que no te deja solo.

IMPORTANTE:
Basado en un hecho real ocurrido en Tailandia, documentado por medios como BBC, National Geographic y The New York Times. Esta versión ha sido adaptada con un estilo narrativo emocional para fines de reflexión y conciencia.

23/07/2025

El Pacha Mama Raymi 2025 es una celebración profundamente significativa, llena de arte, espiritualidad y conexión con la tierra. Me encanta cómo integran saberes ancestrales, prácticas sostenibles y expresiones culturales vivas en un solo evento. Desde el fuego sagrado hasta el Haywarikuy, cada detalle parece pensado para honrar a la Madre Tierra con respeto y alegría.

Además, el propósito de apoyar a la delegación colombiana que representará la Cultura Silletera en México le da un toque aún más especial: es una fiesta que trasciende lo local y se proyecta al mundo 🌎✨.

💰 Aportes Solidarios Pacha Mama Raymi 2025
$100.000 pesos por persona
$130.000 pesos por persona con fiambre
(se encarga con anticipación)

ℹ️ Informes e Inscripciones
Julián Tejada: 📞 3197419113

22/07/2025

Los mudras son gestos sagrados con las manos 🤲 usados en el yoga y la meditación para mover la energía interna, equilibrar emociones y sanar cuerpo y mente ✨. Cada mudra activa un circuito energético distinto, como si tocaras un "botón interno" 🧠💡. Solo necesitas formar el gesto con los dedos, cerrar los ojos y respirar profundo por unos minutos 🧘‍♀️.

🔹 Mukula: regenera energía, ideal para cansancio físico.
🐍 Sarpashirsha: limpia toxinas y emociones reprimidas.
💨 Vayu: calma ansiedad, gases y nervios.
🌬️ Prana: despierta energía vital y te llena de fuerza.
🧠 Hakini: mejora memoria, enfoque y coordinación mental.
⚡ Kali: destruye bloqueos internos, da poder y transformación.
👁 Yoni: conecta con la energía femenina, estabiliza emociones.
☀️ Surya: activa el fuego interior, mejora digestión y voluntad.
🔥 Apana: limpia el cuerpo, elimina lo que sobra emocional o físico.
💚 Anahata Chakra: abre el corazón, trae paz y amor.
🍃 Gyan: da sabiduría, paz mental y claridad de decisiones.
💧 Varuna: equilibra líquidos, mejora piel y emociones.

Se hacen en silencio, con intención, respirando profundo. Son medicina invisible. Tu alma lo siente 🌈🕯️. Practica uno diario según cómo te sientas.

11/06/2025

FIBROMIALGIA
Cuánto te duele tu cuerpo? Así mismo te duele el Alma

Desde la BioNeuroEmoción entendemos que la persona con fibromialgia está viviendo un fuerte y prolongado sufrimiento interior consecuencia de sus relaciones familiares. La definición de los vocablos que componen esta palabra son muy significativos:

Fibro: Son las fibras familiares. Hace por tanto referencia a las relaciones familiares: los lazos, vínculos, agarres (=dependencia) familiares que crean una obligación de responsabilidad de la persona hacia su familia. La parte afectada es el tendón que tiene que ver con problemas situados en el presente, es decir, la persona vive preocupada por lo que le está ocurriendo en este momento.

Mio: Es el músculo y por tanto la fuerza. De acuerdo a mi manera de relacionarme voy a poder sentirme fuerte (=con “potencia”) si me valoro y me respeto (=tomo decisiones por y para mí), o con falta de fuerza (=impotencia) cuando antepongo ante mí a la familia y me someto a ella.

Algia: Es dolor. Hemos de tener en cuenta que siempre el dolor físico es directamente proporcional a la intensidad del dolor emocional.


Nadie me cree

Durante mucho tiempo la fibromialgia ha sido considerada como una de las “enfermedades fantasmas” debido a que el dolor músculo-esquelético y el cansancio extremo, síntomas que habitualmente aparecen desde su comienzo, no “se dejan ver” por las personas de su entorno.

Como más adelante veremos, la principal característica de las personas que manifiestan esta enfermedad es su gran desvalorización.

¿Qué ocurre pues cuando a pesar de expresar el dolor que sienten “nadie las cree”? Ocurre que crece su desvalorización y con ella su entrega hacia los demás, y como todo lo que anhelan en la vida es la aprobación y el reconocimiento de la familia (padre, madre, hermanos, hijos... pero también familia simbólica), cumplirán rigurosamente todo lo que se las exija (=todo lo que se exigen a sí mismas) con el fin de obtenerlo aunque ello conlleve un sobre esfuerzo, y en consecuencia un mayor dolor y sufrimiento.

Esta es la trampa dónde sin darse cuenta estas personas se quedan enganchadas, por más que antepongan su familia ante ellas mismas, ante sus propias necesidades, van a lograr que los demás las quieran como a ellas les gustaría que las quisieran.

Las estadísticas nos muestran que la fibromialgia afecta sobre todo a las mujeres (90%). Esto, por supuesto y como todo, no se debe al azar. Es la mujer la que durante generaciones y generaciones ha sido educada en el servilismo. Es la mujer la que ha callado y ha aceptado, sumisa, cuanto se la exigía. Es hora de que comencemos a expresar nuestros sentimientos y deseos. Es hora de gritar nuestros sufrimientos.


Conflictos biológicos y su relación con los síntomas

Los conflictos biológicos que simultáneamente vive la persona con fibromialgia son básicamente cuatro, a saber:

Conflicto de dirección.
Conflicto de doble obligación.
Conflicto de contacto impuesto.
Conflicto de Identidad.


Conflicto de dirección

Este conflicto afecta a las glándulas suprarrenales que secretan (entre otras) el cortisol, hormona encargada de mantener el nivel de energía apropiado en nuestro organismo. Cuando su producción es deficiente aparece la debilidad y el cansancio.

¿Qué hace una persona cuando se encuentra cansada? Descansar (="dejar de cansarse"). ¿Cómo lo hace? No moviéndose. Y es este, precisamente, el Sentido Biológico de la disminución de cortisol. La persona con fibromialgia necesita pararse porque siente que "anda perdida por el mundo”, que "ha llevado un rumbo incierto en su vida" y ha de retomar nuevamente su camino. Pero sucede que esta idea la deja aún más paralizada porque teme que si lo hace va a ser rechazada por su familia... y eso, para ella, es inconcebible.

Cansancio, fatiga extrema: Cuando se ha estado luchando un día sí y el otro también durante mucho tiempo la resistencia al esfuerzo disminuye y con ella la fortaleza de la estructura (el músculo se vuelve "impotente"). La persona se alza como “soy el pilar de mi familia” y aguanta porque “es la cruz que Dios me ha dado” (Pfff NADA MAS ALEJADO DE LA VERDAD). Haz caso a tu síntoma que te dice: ¡¡Para y deja de cargar con tanto peso!!.


Conflicto de la doble obligación

La persona se siente incapaz de tomar una decisión en lo que para ella supone un doble compromiso familiar que debe solucionar al mismo tiempo. El resentir es “tengo que hacer esto por mamá, por ejemplo, aunque ella me haga sufrir”. Es tan acérrima su fidelidad familiar que opta por mantenerse enferma antes que salir de ese patrón y comenzar a vivir su propia vida: “no tengo derecho a hacer otra cosa”, “¿qué van a pensar de mí?”, “si no lo hago yo… ¿entonces quién?”.

Dolor persistente: Aunque el dolor se deja sentir en todo el cuerpo hay unas zonas que se resienten más que otras como son las rodillas. El dolor en esta articulación está indicándome que “me obligo (o siento que me obligan) a arrodillarme frente a la autoridad (=¿quién es para ti la autoridad?)”. La persona sufre porque en su interior se enfrentan dos fuerzas contradictorias muy poderosas, y es que por un lado “quiero dejar de someterme a mi familia (ya hemos visto padre, madre...) que me causa sufrimiento” y por otro “no puedo cortar este lazo porque si ella muero”.


Conflicto de contacto impuesto

Las personas con fibromialgia muestran una total incoherencia con lo que sienten. Este conflicto deja entrever que ante cualquier situación ellas son las que menos importan, y por tanto ocupan el último lugar en su propia vida. Se dejan manipular emocionalmente por los demás asumiendo hacer lo que rechazan.

Rigidez de intensidad variable de los músculos y tendones: Aparece cuando hago algo que no quiero hacer o estoy con una persona con la que no quiero estar: “tengo que asumir esta obligación”, “no deseo hacer esto pero no puedo rehusar”, “no puedo negarme”.

Alteraciones del estado de ánimo (depresión, tristeza, melancolía...): “De nada ha valido sacrificarme para que todo sea diferente, para que los otros cambien" sean como a mí me gustaría que fueran).

Dificultad de concentración: Buscando el eterno reconocimiento, su pensamiento está dirigido en todo momento a cubrir las necesidades de cuántos la rodean. “No sé qué más puedo hacer (...para que me quieran)”.

Insomnio: Entregarse al sueño es relajarse y confiar. Si yo siento que "el enemigo y/o el peligro acecha” entonces “necesito estar alerta”. También el insomnio es indicador de necesitar estar controlando todo y en todo momento, puesto que mientras dormimos "dejamos de controlar".

Cefaleas: En general los dolores de cabeza tienen su origen en una desvalorización intelectual, cuando trato a toda costa de encontrar “otras ideas” con que rebatir una opinión diferente (=frente a la autoridad), es decir, es estar dando una y otra vez vueltas a lo mismo en la cabeza. Estas personas tienen un alto nivel de exigencia, tanto con ellas mismas como con las personas que la rodean, y con frecuencia (ya lo hemos visto con el insomnio) son muy controladoras. “Esto no está saliendo como a mí me gusta”, “todo ha de ser perfecto”. Y tenemos que recordar que no solo es importante vivir, sino también dejar vivir.

Dolores estomacales: El estómago es el órgano que finalmente acepta, o no, todo lo que “nos comemos”, y duele cuando nos obligamos a aceptar a digerir), uno tras otro, todos aquellos bocados emocionales que nos tragamos de la familia.



Conflicto de identidad

Después de haber interpretado durante tanto tiempo un determinado papel en la historia que es nuestra vida, terminamos, sin pretenderlo, por identificarnos y reconocernos con él y en él. Si queremos empezar a Ser algo muy diferente, lo primero es darnos cuenta de que Somos más que ese personaje "inventado y creado por nosotros", y después poner nuestra intención en ir quitando poco a poco las "capas de cebolla" que nos separan de nuestro verdadero Ser, sin olvidar, no obstante, que esas capas han sido necesarias para cubrirnos (=protegernos) mientras las hemos necesitado.

La persona con fibromialgia entra en pánico ante la sola idea de dejar de ser "el personaje". La incertidumbre de “no saber quién será” si decide actuar de una manera diferente la bloquea y paraliza. Es un “quiero y no puedo” porque “es en la familia donde me he estructurado, donde he tomado forma”, de alguna manera “es la familia quién me ha dado mi identidad”; incapaz de resolver esta situación dónde se encuentra atrapada, a cada paso se siente con menor valía... y con menor valor (=determinación) para llevarlo a cabo.

Problemas con la memoria (conocidas como “lagunas mentales”): Es una manera de "borrar" el pasado. Aquí cabría preguntarse “¿qué quiero olvidar que tanto me duele?”.


Personalidad: Desvalorización

No sirvo para nada

La persona que vive en desvalorización ni se ama, ni se valora, ni se respeta lo suficiente. Si aplicamos la Terapia del Espejo veremos que, en esa misma medida, las personas con las que se relaciona ni la aman, ni la valoran, ni la respetan.

Si cada una de las personas que nos rodean no solo forman parte de nuestro propio universo sino que además están haciendo el papel que les corresponde, entenderemos que gracias a estos espejos vamos a aprender a amarnos, valorarnos y respetarnos.

El enfermo de fibromialgia vive para los demás, tan fuera de sí, de su sentir, que no es capaz de darse cuenta de cuando se aproxima al límite de su esfuerzo para poder retirarse a tiempo, siendo que en la mayoría de los casos incluso supera éste con creces.

Para él la familia ocupa un primer lugar en el ranking de prioridades: cree que no puede abandonarla porque depende de ella, se siente el sostén de su familia y se desvive por atenderla. Realmente es como el niño que se pone delante de los papás y comienza a hacer aspavientos para atraer su atención ansiando su reconocimiento... pero si éste no llega si no se le reconoce su total entrega y sacrificio) se siente aún más desvalorizado.

La responsabilidad que esta persona asume en cuestiones que no la conciernen esconde una desproporcionada culpabilidad: ”no soy lo suficientemente buena”, “no sirvo para nada”, "lo he hecho mal". Su vida es hacer y hacer para que los demás la valoren. Su eterna queja la de que “nadie se da cuenta”: “con todo lo que hago por ellos y así me lo pagan”. Asimismo, como está en la obstinación de que todo ha de ser perfecto, no porque alguien se ofrezca para aligerarla de su carga va a liberarse de ella: “no lo va a hacer como yo”, “si no sale bien va a ser culpa mía”.

Si buscamos en su Transgeneracional generalmente encontramos que hubo una mamá castradora (ausente o sobreprotectora). Su programa la lleva a erigirse como la “gran madre”: todo lo tiene que hacer ella, de todo se tiene que ocupar.

Por su parte, en el estudio del Proyecto Sentido, vemos que estas personas no fueron deseadas por sus padres (bien porque nacieron del s**o contrario, bien porque llegaron en “un mal momento segùn la percepciòn errònea de los padresFIBROMIALGIA
Cuánto te duele tu cuerpo? Así mismo te duele el Alma

Desde la BioNeuroEmoción entendemos que la persona con fibromialgia está viviendo un fuerte y prolongado sufrimiento interior consecuencia de sus relaciones familiares. La definición de los vocablos que componen esta palabra son muy significativos:

Fibro: Son las fibras familiares. Hace por tanto referencia a las relaciones familiares: los lazos, vínculos, agarres (=dependencia) familiares que crean una obligación de responsabilidad de la persona hacia su familia. La parte afectada es el tendón que tiene que ver con problemas situados en el presente, es decir, la persona vive preocupada por lo que le está ocurriendo en este momento.

Mio: Es el músculo y por tanto la fuerza. De acuerdo a mi manera de relacionarme voy a poder sentirme fuerte (=con “potencia”) si me valoro y me respeto (=tomo decisiones por y para mí), o con falta de fuerza (=impotencia) cuando antepongo ante mí a la familia y me someto a ella.

Algia: Es dolor. Hemos de tener en cuenta que siempre el dolor físico es directamente proporcional a la intensidad del dolor emocional.


Nadie me cree

Durante mucho tiempo la fibromialgia ha sido considerada como una de las “enfermedades fantasmas” debido a que el dolor músculo-esquelético y el cansancio extremo, síntomas que habitualmente aparecen desde su comienzo, no “se dejan ver” por las personas de su entorno.

Como más adelante veremos, la principal característica de las personas que manifiestan esta enfermedad es su gran desvalorización.

¿Qué ocurre pues cuando a pesar de expresar el dolor que sienten “nadie las cree”? Ocurre que crece su desvalorización y con ella su entrega hacia los demás, y como todo lo que anhelan en la vida es la aprobación y el reconocimiento de la familia (padre, madre, hermanos, hijos... pero también familia simbólica), cumplirán rigurosamente todo lo que se las exija (=todo lo que se exigen a sí mismas) con el fin de obtenerlo aunque ello conlleve un sobre esfuerzo, y en consecuencia un mayor dolor y sufrimiento.

Esta es la trampa dónde sin darse cuenta estas personas se quedan enganchadas, por más que antepongan su familia ante ellas mismas, ante sus propias necesidades, van a lograr que los demás las quieran como a ellas les gustaría que las quisieran.

Las estadísticas nos muestran que la fibromialgia afecta sobre todo a las mujeres (90%). Esto, por supuesto y como todo, no se debe al azar. Es la mujer la que durante generaciones y generaciones ha sido educada en el servilismo. Es la mujer la que ha callado y ha aceptado, sumisa, cuanto se la exigía. Es hora de que comencemos a expresar nuestros sentimientos y deseos. Es hora de gritar nuestros sufrimientos.


Conflictos biológicos y su relación con los síntomas

Los conflictos biológicos que simultáneamente vive la persona con fibromialgia son básicamente cuatro, a saber:

Conflicto de dirección.
Conflicto de doble obligación.
Conflicto de contacto impuesto.
Conflicto de Identidad.


Conflicto de dirección

Este conflicto afecta a las glándulas suprarrenales que secretan (entre otras) el cortisol, hormona encargada de mantener el nivel de energía apropiado en nuestro organismo. Cuando su producción es deficiente aparece la debilidad y el cansancio.

¿Qué hace una persona cuando se encuentra cansada? Descansar (="dejar de cansarse"). ¿Cómo lo hace? No moviéndose. Y es este, precisamente, el Sentido Biológico de la disminución de cortisol. La persona con fibromialgia necesita pararse porque siente que "anda perdida por el mundo”, que "ha llevado un rumbo incierto en su vida" y ha de retomar nuevamente su camino. Pero sucede que esta idea la deja aún más paralizada porque teme que si lo hace va a ser rechazada por su familia... y eso, para ella, es inconcebible.

Cansancio, fatiga extrema: Cuando se ha estado luchando un día sí y el otro también durante mucho tiempo la resistencia al esfuerzo disminuye y con ella la fortaleza de la estructura (el músculo se vuelve "impotente"). La persona se alza como “soy el pilar de mi familia” y aguanta porque “es la cruz que Dios me ha dado” (Pfff NADA MAS ALEJADO DE LA VERDAD). Haz caso a tu síntoma que te dice: ¡¡Para y deja de cargar con tanto peso!!.


Conflicto de la doble obligación

La persona se siente incapaz de tomar una decisión en lo que para ella supone un doble compromiso familiar que debe solucionar al mismo tiempo. El resentir es “tengo que hacer esto por mamá, por ejemplo, aunque ella me haga sufrir”. Es tan acérrima su fidelidad familiar que opta por mantenerse enferma antes que salir de ese patrón y comenzar a vivir su propia vida: “no tengo derecho a hacer otra cosa”, “¿qué van a pensar de mí?”, “si no lo hago yo… ¿entonces quién?”.

Dolor persistente: Aunque el dolor se deja sentir en todo el cuerpo hay unas zonas que se resienten más que otras como son las rodillas. El dolor en esta articulación está indicándome que “me obligo (o siento que me obligan) a arrodillarme frente a la autoridad (=¿quién es para ti la autoridad?)”. La persona sufre porque en su interior se enfrentan dos fuerzas contradictorias muy poderosas, y es que por un lado “quiero dejar de someterme a mi familia (ya hemos visto padre, madre...) que me causa sufrimiento” y por otro “no puedo cortar este lazo porque si ella muero”.


Conflicto de contacto impuesto

Las personas con fibromialgia muestran una total incoherencia con lo que sienten. Este conflicto deja entrever que ante cualquier situación ellas son las que menos importan, y por tanto ocupan el último lugar en su propia vida. Se dejan manipular emocionalmente por los demás asumiendo hacer lo que rechazan.

Rigidez de intensidad variable de los músculos y tendones: Aparece cuando hago algo que no quiero hacer o estoy con una persona con la que no quiero estar: “tengo que asumir esta obligación”, “no deseo hacer esto pero no puedo rehusar”, “no puedo negarme”.

Alteraciones del estado de ánimo (depresión, tristeza, melancolía...): “De nada ha valido sacrificarme para que todo sea diferente, para que los otros cambien" sean como a mí me gustaría que fueran).

Dificultad de concentración: Buscando el eterno reconocimiento, su pensamiento está dirigido en todo momento a cubrir las necesidades de cuántos la rodean. “No sé qué más puedo hacer (...para que me quieran)”.

Insomnio: Entregarse al sueño es relajarse y confiar. Si yo siento que "el enemigo y/o el peligro acecha” entonces “necesito estar alerta”. También el insomnio es indicador de necesitar estar controlando todo y en todo momento, puesto que mientras dormimos "dejamos de controlar".

Cefaleas: En general los dolores de cabeza tienen su origen en una desvalorización intelectual, cuando trato a toda costa de encontrar “otras ideas” con que rebatir una opinión diferente (=frente a la autoridad), es decir, es estar dando una y otra vez vueltas a lo mismo en la cabeza. Estas personas tienen un alto nivel de exigencia, tanto con ellas mismas como con las personas que la rodean, y con frecuencia (ya lo hemos visto con el insomnio) son muy controladoras. “Esto no está saliendo como a mí me gusta”, “todo ha de ser perfecto”. Y tenemos que recordar que no solo es importante vivir, sino también dejar vivir.

Dolores estomacales: El estómago es el órgano que finalmente acepta, o no, todo lo que “nos comemos”, y duele cuando nos obligamos a aceptar a digerir), uno tras otro, todos aquellos bocados emocionales que nos tragamos de la familia.



Conflicto de identidad

Después de haber interpretado durante tanto tiempo un determinado papel en la historia que es nuestra vida, terminamos, sin pretenderlo, por identificarnos y reconocernos con él y en él. Si queremos empezar a Ser algo muy diferente, lo primero es darnos cuenta de que Somos más que ese personaje "inventado y creado por nosotros", y después poner nuestra intención en ir quitando poco a poco las "capas de cebolla" que nos separan de nuestro verdadero Ser, sin olvidar, no obstante, que esas capas han sido necesarias para cubrirnos (=protegernos) mientras las hemos necesitado.

La persona con fibromialgia entra en pánico ante la sola idea de dejar de ser "el personaje". La incertidumbre de “no saber quién será” si decide actuar de una manera diferente la bloquea y paraliza. Es un “quiero y no puedo” porque “es en la familia donde me he estructurado, donde he tomado forma”, de alguna manera “es la familia quién me ha dado mi identidad”; incapaz de resolver esta situación dónde se encuentra atrapada, a cada paso se siente con menor valía... y con menor valor (=determinación) para llevarlo a cabo.

Problemas con la memoria (conocidas como “lagunas mentales”): Es una manera de "borrar" el pasado. Aquí cabría preguntarse “¿qué quiero olvidar que tanto me duele?”.


Personalidad: Desvalorización

No sirvo para nada

La persona que vive en desvalorización ni se ama, ni se valora, ni se respeta lo suficiente. Si aplicamos la Terapia del Espejo veremos que, en esa misma medida, las personas con las que se relaciona ni la aman, ni la valoran, ni la respetan.

Si cada una de las personas que nos rodean no solo forman parte de nuestro propio universo sino que además están haciendo el papel que les corresponde, entenderemos que gracias a estos espejos vamos a aprender a amarnos, valorarnos y respetarnos.

El enfermo de fibromialgia vive para los demás, tan fuera de sí, de su sentir, que no es capaz de darse cuenta de cuando se aproxima al límite de su esfuerzo para poder retirarse a tiempo, siendo que en la mayoría de los casos incluso supera éste con creces.

Para él la familia ocupa un primer lugar en el ranking de prioridades: cree que no puede abandonarla porque depende de ella, se siente el sostén de su familia y se desvive por atenderla. Realmente es como el niño que se pone delante de los papás y comienza a hacer aspavientos para atraer su atención ansiando su reconocimiento... pero si éste no llega si no se le reconoce su total entrega y sacrificio) se siente aún más desvalorizado.

La responsabilidad que esta persona asume en cuestiones que no la conciernen esconde una desproporcionada culpabilidad: ”no soy lo suficientemente buena”, “no sirvo para nada”, "lo he hecho mal". Su vida es hacer y hacer para que los demás la valoren. Su eterna queja la de que “nadie se da cuenta”: “con todo lo que hago por ellos y así me lo pagan”. Asimismo, como está en la obstinación de que todo ha de ser perfecto, no porque alguien se ofrezca para aligerarla de su carga va a liberarse de ella: “no lo va a hacer como yo”, “si no sale bien va a ser culpa mía”.

Si buscamos en su Transgeneracional generalmente encontramos que hubo una mamá castradora (ausente o sobreprotectora). Su programa la lleva a erigirse como la “gran madre”: todo lo tiene que hacer ella, de todo se tiene que ocupar.

Por su parte, en el estudio del Proyecto Sentido, vemos que estas personas no fueron deseadas por sus padres (bien porque nacieron del s**o contrario, bien porque llegaron en “un mal momento segùn la percepciòn errònea de los padresFIBROMIALGIA
Cuánto te duele tu cuerpo? Así mismo te duele el Alma

Desde la BioNeuroEmoción entendemos que la persona con fibromialgia está viviendo un fuerte y prolongado sufrimiento interior consecuencia de sus relaciones familiares. La definición de los vocablos que componen esta palabra son muy significativos:

Fibro: Son las fibras familiares. Hace por tanto referencia a las relaciones familiares: los lazos, vínculos, agarres (=dependencia) familiares que crean una obligación de responsabilidad de la persona hacia su familia. La parte afectada es el tendón que tiene que ver con problemas situados en el presente, es decir, la persona vive preocupada por lo que le está ocurriendo en este momento.

Mio: Es el músculo y por tanto la fuerza. De acuerdo a mi manera de relacionarme voy a poder sentirme fuerte (=con “potencia”) si me valoro y me respeto (=tomo decisiones por y para mí), o con falta de fuerza (=impotencia) cuando antepongo ante mí a la familia y me someto a ella.

Algia: Es dolor. Hemos de tener en cuenta que siempre el dolor físico es directamente proporcional a la intensidad del dolor emocional.


Nadie me cree

Durante mucho tiempo la fibromialgia ha sido considerada como una de las “enfermedades fantasmas” debido a que el dolor músculo-esquelético y el cansancio extremo, síntomas que habitualmente aparecen desde su comienzo, no “se dejan ver” por las personas de su entorno.

Como más adelante veremos, la principal característica de las personas que manifiestan esta enfermedad es su gran desvalorización.

¿Qué ocurre pues cuando a pesar de expresar el dolor que sienten “nadie las cree”? Ocurre que crece su desvalorización y con ella su entrega hacia los demás, y como todo lo que anhelan en la vida es la aprobación y el reconocimiento de la familia (padre, madre, hermanos, hijos... pero también familia simbólica), cumplirán rigurosamente todo lo que se las exija (=todo lo que se exigen a sí mismas) con el fin de obtenerlo aunque ello conlleve un sobre esfuerzo, y en consecuencia un mayor dolor y sufrimiento.

Esta es la trampa dónde sin darse cuenta estas personas se quedan enganchadas, por más que antepongan su familia ante ellas mismas, ante sus propias necesidades, van a lograr que los demás las quieran como a ellas les gustaría que las quisieran.

Las estadísticas nos muestran que la fibromialgia afecta sobre todo a las mujeres (90%). Esto, por supuesto y como todo, no se debe al azar. Es la mujer la que durante generaciones y generaciones ha sido educada en el servilismo. Es la mujer la que ha callado y ha aceptado, sumisa, cuanto se la exigía. Es hora de que comencemos a expresar nuestros sentimientos y deseos. Es hora de gritar nuestros sufrimientos.


Conflictos biológicos y su relación con los síntomas

Los conflictos biológicos que simultáneamente vive la persona con fibromialgia son básicamente cuatro, a saber:

Conflicto de dirección.
Conflicto de doble obligación.
Conflicto de contacto impuesto.
Conflicto de Identidad.


Conflicto de dirección

Este conflicto afecta a las glándulas suprarrenales que secretan (entre otras) el cortisol, hormona encargada de mantener el nivel de energía apropiado en nuestro organismo. Cuando su producción es deficiente aparece la debilidad y el cansancio.

¿Qué hace una persona cuando se encuentra cansada? Descansar (="dejar de cansarse"). ¿Cómo lo hace? No moviéndose. Y es este, precisamente, el Sentido Biológico de la disminución de cortisol. La persona con fibromialgia necesita pararse porque siente que "anda perdida por el mundo”, que "ha llevado un rumbo incierto en su vida" y ha de retomar nuevamente su camino. Pero sucede que esta idea la deja aún más paralizada porque teme que si lo hace va a ser rechazada por su familia... y eso, para ella, es inconcebible.

Cansancio, fatiga extrema: Cuando se ha estado luchando un día sí y el otro también durante mucho tiempo la resistencia al esfuerzo disminuye y con ella la fortaleza de la estructura (el músculo se vuelve "impotente"). La persona se alza como “soy el pilar de mi familia” y aguanta porque “es la cruz que Dios me ha dado” (Pfff NADA MAS ALEJADO DE LA VERDAD). Haz caso a tu síntoma que te dice: ¡¡Para y deja de cargar con tanto peso!!.


Conflicto de la doble obligación

La persona se siente incapaz de tomar una decisión en lo que para ella supone un doble compromiso familiar que debe solucionar al mismo tiempo. El resentir es “tengo que hacer esto por mamá, por ejemplo, aunque ella me haga sufrir”. Es tan acérrima su fidelidad familiar que opta por mantenerse enferma antes que salir de ese patrón y comenzar a vivir su propia vida: “no tengo derecho a hacer otra cosa”, “¿qué van a pensar de mí?”, “si no lo hago yo… ¿entonces quién?”.

Dolor persistente: Aunque el dolor se deja sentir en todo el cuerpo hay unas zonas que se resienten más que otras como son las rodillas. El dolor en esta articulación está indicándome que “me obligo (o siento que me obligan) a arrodillarme frente a la autoridad (=¿quién es para ti la autoridad?)”. La persona sufre porque en su interior se enfrentan dos fuerzas contradictorias muy poderosas, y es que por un lado “quiero dejar de someterme a mi familia (ya hemos visto padre, madre...) que me causa sufrimiento” y por otro “no puedo cortar este lazo porque si ella muero”.


Conflicto de contacto impuesto

Las personas con fibromialgia muestran una total incoherencia con lo que sienten. Este conflicto deja entrever que ante cualquier situación ellas son las que menos importan, y por tanto ocupan el último lugar en su propia vida. Se dejan manipular emocionalmente por los demás asumiendo hacer lo que rechazan.

Rigidez de intensidad variable de los músculos y tendones: Aparece cuando hago algo que no quiero hacer o estoy con una persona con la que no quiero estar: “tengo que asumir esta obligación”, “no deseo hacer esto pero no puedo rehusar”, “no puedo negarme”.

Alteraciones del estado de ánimo (depresión, tristeza, melancolía...): “De nada ha valido sacrificarme para que todo sea diferente, para que los otros cambien" sean como a mí me gustaría que fueran).

Dificultad de concentración: Buscando el eterno reconocimiento, su pensamiento está dirigido en todo momento a cubrir las necesidades de cuántos la rodean. “No sé qué más puedo hacer (...para que me quieran)”.

Insomnio: Entregarse al sueño es relajarse y confiar. Si yo siento que "el enemigo y/o el peligro acecha” entonces “necesito estar alerta”. También el insomnio es indicador de necesitar estar controlando todo y en todo momento, puesto que mientras dormimos "dejamos de controlar".

Cefaleas: En general los dolores de cabeza tienen su origen en una desvalorización intelectual, cuando trato a toda costa de encontrar “otras ideas” con que rebatir una opinión diferente (=frente a la autoridad), es decir, es estar dando una y otra vez vueltas a lo mismo en la cabeza. Estas personas tienen un alto nivel de exigencia, tanto con ellas mismas como con las personas que la rodean, y con frecuencia (ya lo hemos visto con el insomnio) son muy controladoras. “Esto no está saliendo como a mí me gusta”, “todo ha de ser perfecto”. Y tenemos que recordar que no solo es importante vivir, sino también dejar vivir.

Dolores estomacales: El estómago es el órgano que finalmente acepta, o no, todo lo que “nos comemos”, y duele cuando nos obligamos a aceptar a digerir), uno tras otro, todos aquellos bocados emocionales que nos tragamos de la familia.



Conflicto de identidad

Después de haber interpretado durante tanto tiempo un determinado papel en la historia que es nuestra vida, terminamos, sin pretenderlo, por identificarnos y reconocernos con él y en él. Si queremos empezar a Ser algo muy diferente, lo primero es darnos cuenta de que Somos más que ese personaje "inventado y creado por nosotros", y después poner nuestra intención en ir quitando poco a poco las "capas de cebolla" que nos separan de nuestro verdadero Ser, sin olvidar, no obstante, que esas capas han sido necesarias para cubrirnos (=protegernos) mientras las hemos necesitado.

La persona con fibromialgia entra en pánico ante la sola idea de dejar de ser "el personaje". La incertidumbre de “no saber quién será” si decide actuar de una manera diferente la bloquea y paraliza. Es un “quiero y no puedo” porque “es en la familia donde me he estructurado, donde he tomado forma”, de alguna manera “es la familia quién me ha dado mi identidad”; incapaz de resolver esta situación dónde se encuentra atrapada, a cada paso se siente con menor valía... y con menor valor (=determinación) para llevarlo a cabo.

Problemas con la memoria (conocidas como “lagunas mentales”): Es una manera de "borrar" el pasado. Aquí cabría preguntarse “¿qué quiero olvidar que tanto me duele?”.


Personalidad: Desvalorización

No sirvo para nada

La persona que vive en desvalorización ni se ama, ni se valora, ni se respeta lo suficiente. Si aplicamos la Terapia del Espejo veremos que, en esa misma medida, las personas con las que se relaciona ni la aman, ni la valoran, ni la respetan.

Si cada una de las personas que nos rodean no solo forman parte de nuestro propio universo sino que además están haciendo el papel que les corresponde, entenderemos que gracias a estos espejos vamos a aprender a amarnos, valorarnos y respetarnos.

El enfermo de fibromialgia vive para los demás, tan fuera de sí, de su sentir, que no es capaz de darse cuenta de cuando se aproxima al límite de su esfuerzo para poder retirarse a tiempo, siendo que en la mayoría de los casos incluso supera éste con creces.

Para él la familia ocupa un primer lugar en el ranking de prioridades: cree que no puede abandonarla porque depende de ella, se siente el sostén de su familia y se desvive por atenderla. Realmente es como el niño que se pone delante de los papás y comienza a hacer aspavientos para atraer su atención ansiando su reconocimiento... pero si éste no llega si no se le reconoce su total entrega y sacrificio) se siente aún más desvalorizado.

La responsabilidad que esta persona asume en cuestiones que no la conciernen esconde una desproporcionada culpabilidad: ”no soy lo suficientemente buena”, “no sirvo para nada”, "lo he hecho mal". Su vida es hacer y hacer para que los demás la valoren. Su eterna queja la de que “nadie se da cuenta”: “con todo lo que hago por ellos y así me lo pagan”. Asimismo, como está en la obstinación de que todo ha de ser perfecto, no porque alguien se ofrezca para aligerarla de su carga va a liberarse de ella: “no lo va a hacer como yo”, “si no sale bien va a ser culpa mía”.

Si buscamos en su Transgeneracional generalmente encontramos que hubo una mamá castradora (ausente o sobreprotectora). Su programa la lleva a erigirse como la “gran madre”: todo lo tiene que hacer ella, de todo se tiene que ocupar.

Por su parte, en el estudio del Proyecto Sentido, vemos que estas personas no fueron deseadas por sus padres (bien porque nacieron del s**o contrario, bien porque llegaron en “un mal momento segùn la percepciòn errònea de los padresFIBROMIALGIA
Cuánto te duele tu cuerpo? Así mismo te duele el Alma

Desde la BioNeuroEmoción entendemos que la persona con fibromialgia está viviendo un fuerte y prolongado sufrimiento interior consecuencia de sus relaciones familiares. La definición de los vocablos que componen esta palabra son muy significativos:

Fibro: Son las fibras familiares. Hace por tanto referencia a las relaciones familiares: los lazos, vínculos, agarres (=dependencia) familiares que crean una obligación de responsabilidad de la persona hacia su familia. La parte afectada es el tendón que tiene que ver con problemas situados en el presente, es decir, la persona vive preocupada por lo que le está ocurriendo en este momento.

Mio: Es el músculo y por tanto la fuerza. De acuerdo a mi manera de relacionarme voy a poder sentirme fuerte (=con “potencia”) si me valoro y me respeto (=tomo decisiones por y para mí), o con falta de fuerza (=impotencia) cuando antepongo ante mí a la familia y me someto a ella.

Algia: Es dolor. Hemos de tener en cuenta que siempre el dolor físico es directamente proporcional a la intensidad del dolor emocional.


Nadie me cree

Durante mucho tiempo la fibromialgia ha sido considerada como una de las “enfermedades fantasmas” debido a que el dolor músculo-esquelético y el cansancio extremo, síntomas que habitualmente aparecen desde su comienzo, no “se dejan ver” por las personas de su entorno.

Como más adelante veremos, la principal característica de las personas que manifiestan esta enfermedad es su gran desvalorización.

¿Qué ocurre pues cuando a pesar de expresar el dolor que sienten “nadie las cree”? Ocurre que crece su desvalorización y con ella su entrega hacia los demás, y como todo lo que anhelan en la vida es la aprobación y el reconocimiento de la familia (padre, madre, hermanos, hijos... pero también familia simbólica), cumplirán rigurosamente todo lo que se las exija (=todo lo que se exigen a sí mismas) con el fin de obtenerlo aunque ello conlleve un sobre esfuerzo, y en consecuencia un mayor dolor y sufrimiento.

Esta es la trampa dónde sin darse cuenta estas personas se quedan enganchadas, por más que antepongan su familia ante ellas mismas, ante sus propias necesidades, van a lograr que los demás las quieran como a ellas les gustaría que las quisieran.

Las estadísticas nos muestran que la fibromialgia afecta sobre todo a las mujeres (90%). Esto, por supuesto y como todo, no se debe al azar. Es la mujer la que durante generaciones y generaciones ha sido educada en el servilismo. Es la mujer la que ha callado y ha aceptado, sumisa, cuanto se la exigía. Es hora de que comencemos a expresar nuestros sentimientos y deseos. Es hora de gritar nuestros sufrimientos.


Conflictos biológicos y su relación con los síntomas

Los conflictos biológicos que simultáneamente vive la persona con fibromialgia son básicamente cuatro, a saber:

Conflicto de dirección.
Conflicto de doble obligación.
Conflicto de contacto impuesto.
Conflicto de Identidad.


Conflicto de dirección

Este conflicto afecta a las glándulas suprarrenales que secretan (entre otras) el cortisol, hormona encargada de mantener el nivel de energía apropiado en nuestro organismo. Cuando su producción es deficiente aparece la debilidad y el cansancio.

¿Qué hace una persona cuando se encuentra cansada? Descansar (="dejar de cansarse"). ¿Cómo lo hace? No moviéndose. Y es este, precisamente, el Sentido Biológico de la disminución de cortisol. La persona con fibromialgia necesita pararse porque siente que "anda perdida por el mundo”, que "ha llevado un rumbo incierto en su vida" y ha de retomar nuevamente su camino. Pero sucede que esta idea la deja aún más paralizada porque teme que si lo hace va a ser rechazada por su familia... y eso, para ella, es inconcebible.

Cansancio, fatiga extrema: Cuando se ha estado luchando un día sí y el otro también durante mucho tiempo la resistencia al esfuerzo disminuye y con ella la fortaleza de la estructura (el músculo se vuelve "impotente"). La persona se alza como “soy el pilar de mi familia” y aguanta porque “es la cruz que Dios me ha dado” (Pfff NADA MAS ALEJADO DE LA VERDAD). Haz caso a tu síntoma que te dice: ¡¡Para y deja de cargar con tanto peso!!.


Conflicto de la doble obligación

La persona se siente incapaz de tomar una decisión en lo que para ella supone un doble compromiso familiar que debe solucionar al mismo tiempo. El resentir es “tengo que hacer esto por mamá, por ejemplo, aunque ella me haga sufrir”. Es tan acérrima su fidelidad familiar que opta por mantenerse enferma antes que salir de ese patrón y comenzar a vivir su propia vida: “no tengo derecho a hacer otra cosa”, “¿qué van a pensar de mí?”, “si no lo hago yo… ¿entonces quién?”.

Dolor persistente: Aunque el dolor se deja sentir en todo el cuerpo hay unas zonas que se resienten más que otras como son las rodillas. El dolor en esta articulación está indicándome que “me obligo (o siento que me obligan) a arrodillarme frente a la autoridad (=¿quién es para ti la autoridad?)”. La persona sufre porque en su interior se enfrentan dos fuerzas contradictorias muy poderosas, y es que por un lado “quiero dejar de someterme a mi familia (ya hemos visto padre, madre...) que me causa sufrimiento” y por otro “no puedo cortar este lazo porque si ella muero”.


Conflicto de contacto impuesto

Las personas con fibromialgia muestran una total incoherencia con lo que sienten. Este conflicto deja entrever que ante cualquier situación ellas son las que menos importan, y por tanto ocupan el último lugar en su propia vida. Se dejan manipular emocionalmente por los demás asumiendo hacer lo que rechazan.

Rigidez de intensidad variable de los músculos y tendones: Aparece cuando hago algo que no quiero hacer o estoy con una persona con la que no quiero estar: “tengo que asumir esta obligación”, “no deseo hacer esto pero no puedo rehusar”, “no puedo negarme”.

Alteraciones del estado de ánimo (depresión, tristeza, melancolía...): “De nada ha valido sacrificarme para que todo sea diferente, para que los otros cambien" sean como a mí me gustaría que fueran).

Dificultad de concentración: Buscando el eterno reconocimiento, su pensamiento está dirigido en todo momento a cubrir las necesidades de cuántos la rodean. “No sé qué más puedo hacer (...para que me quieran)”.

Insomnio: Entregarse al sueño es relajarse y confiar. Si yo siento que "el enemigo y/o el peligro acecha” entonces “necesito estar alerta”. También el insomnio es indicador de necesitar estar controlando todo y en todo momento, puesto que mientras dormimos "dejamos de controlar".

Cefaleas: En general los dolores de cabeza tienen su origen en una desvalorización intelectual, cuando trato a toda costa de encontrar “otras ideas” con que rebatir una opinión diferente (=frente a la autoridad), es decir, es estar dando una y otra vez vueltas a lo mismo en la cabeza. Estas personas tienen un alto nivel de exigencia, tanto con ellas mismas como con las personas que la rodean, y con frecuencia (ya lo hemos visto con el insomnio) son muy controladoras. “Esto no está saliendo como a mí me gusta”, “todo ha de ser perfecto”. Y tenemos que recordar que no solo es importante vivir, sino también dejar vivir.

Dolores estomacales: El estómago es el órgano que finalmente acepta, o no, todo lo que “nos comemos”, y duele cuando nos obligamos a aceptar a digerir), uno tras otro, todos aquellos bocados emocionales que nos tragamos de la familia.



Conflicto de identidad

Después de haber interpretado durante tanto tiempo un determinado papel en la historia que es nuestra vida, terminamos, sin pretenderlo, por identificarnos y reconocernos con él y en él. Si queremos empezar a Ser algo muy diferente, lo primero es darnos cuenta de que Somos más que ese personaje "inventado y creado por nosotros", y después poner nuestra intención en ir quitando poco a poco las "capas de cebolla" que nos separan de nuestro verdadero Ser, sin olvidar, no obstante, que esas capas han sido necesarias para cubrirnos (=protegernos) mientras las hemos necesitado.

La persona con fibromialgia entra en pánico ante la sola idea de dejar de ser "el personaje". La incertidumbre de “no saber quién será” si decide actuar de una manera diferente la bloquea y paraliza. Es un “quiero y no puedo” porque “es en la familia donde me he estructurado, donde he tomado forma”, de alguna manera “es la familia quién me ha dado mi identidad”; incapaz de resolver esta situación dónde se encuentra atrapada, a cada paso se siente con menor valía... y con menor valor (=determinación) para llevarlo a cabo.

Problemas con la memoria (conocidas como “lagunas mentales”): Es una manera de "borrar" el pasado. Aquí cabría preguntarse “¿qué quiero olvidar que tanto me duele?”.


Personalidad: Desvalorización

No sirvo para nada

La persona que vive en desvalorización ni se ama, ni se valora, ni se respeta lo suficiente. Si aplicamos la Terapia del Espejo veremos que, en esa misma medida, las personas con las que se relaciona ni la aman, ni la valoran, ni la respetan.

Si cada una de las personas que nos rodean no solo forman parte de nuestro propio universo sino que además están haciendo el papel que les corresponde, entenderemos que gracias a estos espejos vamos a aprender a amarnos, valorarnos y respetarnos.

El enfermo de fibromialgia vive para los demás, tan fuera de sí, de su sentir, que no es capaz de darse cuenta de cuando se aproxima al límite de su esfuerzo para poder retirarse a tiempo, siendo que en la mayoría de los casos incluso supera éste con creces.

Para él la familia ocupa un primer lugar en el ranking de prioridades: cree que no puede abandonarla porque depende de ella, se siente el sostén de su familia y se desvive por atenderla. Realmente es como el niño que se pone delante de los papás y comienza a hacer aspavientos para atraer su atención ansiando su reconocimiento... pero si éste no llega si no se le reconoce su total entrega y sacrificio) se siente aún más desvalorizado.

La responsabilidad que esta persona asume en cuestiones que no la conciernen esconde una desproporcionada culpabilidad: ”no soy lo suficientemente buena”, “no sirvo para nada”, "lo he hecho mal". Su vida es hacer y hacer para que los demás la valoren. Su eterna queja la de que “nadie se da cuenta”: “con todo lo que hago por ellos y así me lo pagan”. Asimismo, como está en la obstinación de que todo ha de ser perfecto, no porque alguien se ofrezca para aligerarla de su carga va a liberarse de ella: “no lo va a hacer como yo”, “si no sale bien va a ser culpa mía”.

Si buscamos en su Transgeneracional generalmente encontramos que hubo una mamá castradora (ausente o sobreprotectora). Su programa la lleva a erigirse como la “gran madre”: todo lo tiene que hacer ella, de todo se tiene que ocupar.

Por su parte, en el estudio del Proyecto Sentido, vemos que estas personas no fueron deseadas por sus padres (bien porque nacieron del s**o contrario, bien porque llegaron en “un mal momento segùn la percepciòn errònea de los padres
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