15/08/2023
TIEMPO
¡Tiempo!
Que te desplazas orondo
por mis dedos
y por las manecillas del reloj.
¡Ingobernable!
No te veo, no te palpo,
pero te percibo en la piel,
los cabellos, mi caminar cada vez más lento.
¡Casi insoportable!
Con facturas pendientes eres implacable,
Así que es quedar en deuda el hablar demasiado,
a la vuelta de la esquina es por tí cobrado,
y con intereses el que así actuare.
El que sabe refrenar su lengua, su vocablo,
entiende perfectamente de lo que hablo.
Te traduzco en la mirada de los viejos.
¡Oh, respetados y humanos maestros!
Porque son sabios, aleccionados con cicatrices,
son espíritus y almas en barro,
transmitiendo ciencia y directrices,
que han aprendido y enseñado,
por todo el camino andado,
lo que no debemos hacer los aprendices...
¡Tiempo!
Parece que tuvieras prisa,
cuando el ser humano está contento,
pues la felicidad dura sólo un momento,
y te vuelves lento cuando hay desdicha.
¡Oh, tiempo!
No eres ni bueno ni malo,
sólo te defines de acuerdo a las circunstancias,
hay días donde se te anhela con vehemencia,
con ansias,
y hay ocasiones donde recibirte, nadie querría...
¿Quién cumplir desearía
la doble función del tiempo?
Ser fugaz, ser lento,
mantenernos despistados o atentos,
pasar desapercibido, golpear violento,
ser cómplice de alegrías
y también de sufrimientos,
algunos dicen que él cierra las heridas...
¡Tiempo!
¡Travieso niño que te riges por el Cronos,
cuando el corazón y el reloj se detengan,
sabremos hacia dónde fuimos
y quiénes somos!
Alexa Anangonó
D.R.A.
14/08/2023