28/08/2020
Hoy en les presentamos una de las leyendas más representativas de la ciudad de Quito.
La leyenda de Cantuña.
Cuenta la leyenda, que, en tiempos coloniales, un indio de Quito, Francisco Cantuña prometió construir el "Atrio de San Francisco", pero debido a la complejidad de la construcción, no tenía el tiempo suficiente para terminarla a tiempo, y si no cumplía su promesa, iría a la cárcel.
Desesperado por el poco tiempo que cada vez menos tenía, se hizo presente de la nada un Hombre vestido de rojo con una curiosa barba que de pronto, se acercó a él y dijo con un tono contento:
"No tengas miedo mi amigo. Soy Luzbel y vengo a ayudarte. Te prometo terminar aquella construcción antes del amanecer, pero, quiero como paga tu alma."
Cantuña, ante la necesidad de ayuda, no lo pensó mucho, y viendo lo imposible que era terminar, decidió aceptar con la condición de que, si falta una piedra, se cancelaba el trato.
Aceptado el trato, el misterioso Hombre invocó de pronto a miles de diablitos que salían de las oscuridades de la ciudad y se pusieron a construir a gran velocidad.
Cuando estaba por salir el sol, el atrio estaba ya casi listo, Cantuña por miedo de perder su alma, escondió en su poncho una piedra que iba en el atrio. Los diablitos ya por acabar la obra, no encontraban esta piedra y como ya había amanecido, se rompió el trato. De este modo, el indio Cantuña pudo salvar su alma.
¿Y ustedes saben en donde falta la última piedra?
¿Creen que si colocándola, Cantuña perderá su alma?