22/01/2023
Acuario es controverso, tan controverso que mucho se habla sobre este signo pero su vivencia y dinámica es tan diferente a lo que nuestra conciencia alcanza a percibir que aún vamos entendiendo y develando lo que nos trae. No es un develar inmediato, una certeza sobre cómo se manifiesta. Primero de todo, porque cabe entender que es regido por 2 planetas distintos, y que tienen una relación entre si.
Y segundo porque con la astrología aprendemos a identificar códigos energéticos y a explorar sus potencialidades. En el cielo no está descrito el futuro ni en el Tarot los sucesos que vamos a vivir, sino que estos lenguajes ancestrales nos transmiten codificaciones energéticas, las cuáles podemos ir explorando. Son lenguajes generativos, no limitantes. Cada vez sabemos más sobre la neurología, el soma y su funcionamiento. Esto, potenciado con las sabidurías energéticas ancestrales, nos abre puertas a una nueva comprensión sobre cómo podemos apoyarnos en estos lenguajes para abrir nuevos códigos energéticos.
El lenguaje astrológico y del Tarot es tan subjetivo que llega a debate sobre diferentes corrientes y visiones. Debates de ego que van más allá de la comprensión de miradas. Acuario es escuela para aprender la integración, aunque por supuesto, para ello cabe dejar de lado las peleas por la razón y entender los diálogos y las necesidades de integración de las partes.
Parte de lo que presentamos con estas lecturas y interpretaciones, no son más que debates filosóficos razonados en relación a miradas subjetivas y pasa por el lector, resonar o no con lo que le explican (y resonará por supuesto, si el argumento coincide con creencias o mejor aún, con niveles de conciencia).
Pero aquí la propuesta es ir un paso más allá y aprender a desgranar la conciencia para entender las potencialidades creativas, integrando argumentaciones filosóficas por supuesto, y sumando además la conciencia a la jugada.
Así que vamos con los 2 planetas acuarianos. Saturno y Urano.
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