12/08/2026
En Montecorto, hay una imagen que se repite cada verano: la banda de música parándose frente a una casa, y unos mayordomos saliendo a la puerta para caminar juntos hasta la iglesia.
Detrás de este gesto hay más de un siglo de historia.
Los primeros mayordomos empezaron en 1888: eran siempre cuatro, dos del pueblo y dos del campo. Durante todo el año pedían, preparaban y cuidaban para que la feria fuera posible. A veces les pagaban con parte de la cosecha: un poco de trigo, unos garbanzos.
También ha cambiado la forma de elegirlos. Antes se nombraban entre ellos. Luego, cuentan en el pueblo, se echaban los nombres de los jóvenes en un bombo y el azar decidía. Hoy son quienes se ofrecen, por voluntad y por cariño.
Cambian los nombres, cambian las épocas. Pero siempre hay alguien dispuesto a sostener lo que somos 🤍
Fuente: “El álbum. La feria del Carmen y sus mayordomos”, de Octavio Moreno (pág. 13).