08/05/2025
EL TURISMO INTERNO EN LA CRISIS
Las políticas del gobierno deberían de reorientarse paraL TURISMO INTERNO EN LA CRISIS
Las políticas del gobierno deberían de reorientarse para que la gente mantenga sus ingresos, de eso dependerá la economía del país.
Si la gente mantiene sus ingresos, demandará siempre bienes y servicios. Los productores seguirán demandando materias primas, mantendrán los empleos directos y como consecuencia los empleos indirectos.
El turismo interno ha tenido poco impulso y apoyo institucional, la gente no conoce los proyectos que están esperando ser visitados a nivel departamental y en el peor de los casos no saben de su existencia. Por eso, se justifica cualquier apoyo para darlos a conocer, recomendarlos porque cuenta con los servicios básicos e incentivar, para acercar a la gente para su visitación, evitando dejar a un lado departamentos con sus atractivos, tan solo porque no son de los tradicionales. Todos tienen algo que ofrecer al turista nacional.
La reactivación económica del sector debe darse en todo el territorio, evitar los privilegios, ya que esta es una vieja y mala costumbre.
Los proyectos turísticos están distribuidos en los diferentes microclimas del país, incluyen alta biodiversidad y, atractivos naturales y culturales, suficientes para satisfacer hasta el turista más exigente y culto.
Todos sufren las crisis, pero los micros, pequeños y medianos empresarios del turismo, están entre los primeros sectores productivos del país en sentir las secuelas negativas, les golpea muy fuerte, eso se ha esperado siempre, por las experiencias vividas.
El turismo interno es una de las actividades económicas más democráticas, horizontal y verticalmente, válido para las frecuentes crisis y para las raras y escasas temporadas de bonanza.
La promoción por departamento sería de gran ayuda, con énfasis en el turismo NO TRADICIONAL, por añadidura se apoya lo ya conocido y tradicional.
Una muestra de buena voluntad, sería una promoción general por todos los medios posibles, garantizando que todos reciban una parte proporcional de esa promoción, sin privilegios. Una adecuada señalización en las rutas y cruces a los destinos, ayudaría mucho para que el turista no se pierda en las rutas.
El Ecoturismo y el turismo de aventura, están unidos a los territorios de las diferentes culturas indígenas Maya, Xinka y Garífuna. Además, conserva la naturaleza por el manejo sostenible, garantiza a la presente y a las futuras generaciones de los servicios ambientales, que en nuestro país son gratuitos.
Esta conservación y sostenibilidad se vería amenazada cuando el sector deje de percibir ingresos, a la par se perderán gran parte de los empleos directos y desde luego los indirectos. No les quedaría más que tomar los recursos naturales disponibles de los territorios, hasta el agotamiento, con esto se dejaría a un lado la conservación y el desarrollo rural y por ende la sostenibilidad del país.
Los atractivos, son eso, atraen a los turistas, al estar allí se benefician las comunidades por los servicios que prestan: alimentación, hospedaje, venta de souvenirs, guiajes, trasporte entre otros.
La población, si se sensibiliza adecuadamente, atenderá el llamado de conocer lo nuestro, la belleza y una experiencia diferente, es suficiente justificación, aunque no llegue a entender del todo las externalidades positivas que produce tal acción en el propósito de conservar la naturaleza.
/MARIANO Portillo
30 marzo 2020 que la gente mantenga sus ingresos, de eso dependerá la economía del país.
Si la gente mantiene sus ingresos, demandará siempre bienes y servicios. Los productores seguirán demandando materias primas, mantendrán los empleos directos y como consecuencia los empleos indirectos.
El turismo interno ha tenido poco impulso y apoyo institucional, la gente no conoce los proyectos que están esperando ser visitados a nivel departamental y en el peor de los casos no saben de su existencia. Por eso, se justifica cualquier apoyo para darlos a conocer, recomendarlos porque cuenta con los servicios básicos e incentivar, para acercar a la gente para su visitación, evitando dejar a un lado departamentos con sus atractivos, tan solo porque no son de los tradicionales. Todos tienen algo que ofrecer al turista nacional.
La reactivación económica del sector debe darse en todo el territorio, evitar los privilegios, ya que esta es una vieja y mala costumbre.
Los proyectos turísticos están distribuidos en los diferentes microclimas del país, incluyen alta biodiversidad y, atractivos naturales y culturales, suficientes para satisfacer hasta el turista más exigente y culto.
Todos sufren las crisis, pero los micros, pequeños y medianos empresarios del turismo, están entre los primeros sectores productivos del país en sentir las secuelas negativas, les golpea muy fuerte, eso se ha esperado siempre, por las experiencias vividas.
El turismo interno es una de las actividades económicas más democráticas, horizontal y verticalmente, válido para las frecuentes crisis y para las raras y escasas temporadas de bonanza.
La promoción por departamento sería de gran ayuda, con énfasis en el turismo NO TRADICIONAL, por añadidura se apoya lo ya conocido y tradicional.
Una muestra de buena voluntad, sería una promoción general por todos los medios posibles, garantizando que todos reciban una parte proporcional de esa promoción, sin privilegios. Una adecuada señalización en las rutas y cruces a los destinos, ayudaría mucho para que el turista no se pierda en las rutas.
El Ecoturismo y el turismo de aventura, están unidos a los territorios de las diferentes culturas indígenas Maya, Xinka y Garífuna. Además, conserva la naturaleza por el manejo sostenible, garantiza a la presente y a las futuras generaciones de los servicios ambientales, que en nuestro país son gratuitos.
Esta conservación y sostenibilidad se vería amenazada cuando el sector deje de percibir ingresos, a la par se perderán gran parte de los empleos directos y desde luego los indirectos. No les quedaría más que tomar los recursos naturales disponibles de los territorios, hasta el agotamiento, con esto se dejaría a un lado la conservación y el desarrollo rural y por ende la sostenibilidad del país.
Los atractivos, son eso, atraen a los turistas, al estar allí se benefician las comunidades por los servicios que prestan: alimentación, hospedaje, venta de souvenirs, guiajes, trasporte entre otros.
La población, si se sensibiliza adecuadamente, atenderá el llamado de conocer lo nuestro, la belleza y una experiencia diferente, es suficiente justificación, aunque no llegue a entender del todo las externalidades positivas que produce tal acción en el propósito de conservar la naturaleza.
/MARIANO Portillo
30 marzo 2020