18/03/2022
El campanario de Curon o Resia, cuya base está sumergida por el agua, se encuentra en el lago Resia, en el valle de Vinschgau, en el Tirol del Sur, al Noroeste de Bolzano.
El lago artificial, que al crearse unió a los lagos de Curon y Resia, dejó bajo el agua varias casas, dejando a la vista sólo el campanario medieval, que data de alrededor de 1300. Esto ocurrió en 1950 a pesar de que los habitantes estaban en contra. El campanario de Curon se ha convertido en la particularidad del lago, atrayendo cada año a numerosos turistas, fotógrafos e instagramers.
Se dice que en las noches de invierno todavía es posible escuchar el sonido de las campanas, ahora perdidas. Con temperaturas frías, el lago Resia se congela y es posible llegar al campanario a pie.
Este curioso panorama incluso ha sido escenario de una de las series de terror italiana más vistas de Netflix de la temporada 2020 y de la cual aún se espera que se anuncie una segunda temporada.
Definitivamente un lugar que por buenos y diferentes motivos invita a conocerlo.