11/11/2020
No he sido la misma últimamente. Soy una persona de crisis, me invadan muy seguido, más de lo que desearía. No porque quiera, es más bien mi facilidad de conflictuarme con situaciones que quizas para otros son sosas. A veces no saber lo que quiero me va bien, simplemente fluyo con lo que tengo, lo que me sucede, lo que me trae la corriente y lo disfruto. Otras veces deseo algo específico y pongo toda mi energía en ello aunque eso implique nadar contra todas las corrientes de la existencia. La pandemia, el trabajo, el freelance, el dinero, el clima, mis limitaciones, las hormonas, la ansiedad, mis deseos de estar en otro lugar, la falta de tiempo y de organización. A veces todo se junta y me trae un n**o mental y emocional que no controlo y que me pierde en una habitación gigante y oscura donde no encuentro el interruptor. No escribo esto para disculparme, porque con regularidad cuando esto me sucede, tiendo a pedir disculpas. Escribo esto como un recordatorio para mi. Yo no pedí esto y cada día es una lucha para sentirme mejor, cada día debo trabajar en mi, mis sentimientos y mis responsabilidades para poder volver a mi estado de fluidez.
Sé que uno nunca debe compararse con nadie, pero en ocasiones me pregunto ¿Cómo hacen todos para estar bien? ¿Cómo pueden estar disfrutando las cosas con tanta perfección? ¿Cómo pueden vivir con las críticas y la presión sin colapsarse? Luego recuerdo que no existe una fórmula. Que esto es de cada uno y que todos tenemos nuestras batallas y nuestros procesos.
Tengan bonita semana, ya inició noviembre y se vienen días lindos y emocionantes. Los abrazo.