30/03/2026
El Privilegio de Chambi
Hay cosas que hoy ya no puedes hacer en Machu Picchu. Como sentarte en la abertura del Templo de las Tres Ventanas para sacarte una foto. Los guardaparques te sacarían del sitio, y con razón: si miles de turistas hicieran lo mismo, ese extraordinario rompecabezas de piedra inca se deterioraría de forma inevitable e irreversible.
Pero Martín Chambi podía darse ese lujo. Se lo ganó.
Cuando se hizo este autorretrato en 1923, no había turistas, ni tren, ni camino al cerro. Llegó por sus propios medios, sin encargo ni pago, con lo que ganaba como retratista en el Cusco, donde tres años antes había abierto su estudio. Fotografiaba sobre placas de vidrio, sin poder ver el resultado hasta días después del revelado, casi sin opción a repetir la toma. Era un arte caro, difícil y audaz.
Y aun así, recorría pueblos a lomo de mula, cargando cámara y trípode pesados, por el puro placer de ver, documentar y dominar la poderosa luz de los Andes como nadie supo hacerlo.
Fotógrafo mayor de nuestra tierra. Maestro puneño, nacido en Coasa, Carabaya.
Antiguo Perú.