Turismo Hacienda La Labor

Turismo Hacienda La Labor Página creada son el fin de dar a conocer lugares turísticos de nuestra querida tierra LaLabor

30/10/2025

Se les informa que el tanque de La Labor esta super chivo para irse a dar un chapuzon

03/10/2025
Para todas las personas que quieran acompañar al velorio de Don Serafín este día se estará dando transporte para acompañ...
25/08/2025

Para todas las personas que quieran acompañar al velorio de Don Serafín este día se estará dando transporte para acompañar a la familia, el transporte saldrá de el casco de la hacienda a las 6:30 pm y posteriormente regresará a las personas a las 10:30 pm

Extendemos nuestras mas sinceras condolencias a nuestro amigo diputado José Serafín Orantes Rodríguez por la perdida irreparable de su padre Serafín Antonio Rodríguez, pedimos al creador que lo reciba con los brazos abiertos. Descanse en paz don Serafín.
@

29/07/2025

Una historia de Hacienda La Labor 100% Real 💯 me gusta👍 y subo la siguiente parte Lee:

Si se hubiera presentado una semana antes, no habría visto las cruces de ceniza que su abuela había trazado en el patio minutos antes de un huracán. Ella decía que esas cruces detenían los huracanes, pero también afectaban a las brujas que aprovechaban los vientos, pues las hacían caer. Sin embargo, de igual forma perjudicaban los cultivos, así que siempre que se acercaba un huracán, ella dibujaba las cruces de ceniza en el patio. Tampoco habría escuchado aquel regaño-consejo que, con tono de advertencia, su abuela les daba a los cipotes: que se pusieran camisa y entraran a la casa, porque con esos huracanes no solo se alborotaban las brujas, sino que también podía llevárselos el mistericucu, que solía aparecer después de la hora de la oración.
Corría el año 1982. Los latifundios de los Salaverría comenzaban a resentir los efectos del decreto 153, que impulsaba la reforma agraria, y la guerra civil ya tomaba forma. Los jóvenes eran como un combustible para aquel incendio que duraría doce años. Muchos años después, sentado con la pierna cruzada en un asiento de clase ejecutiva en un Boeing 787 Dreamliner de Avianca, mirando por la ventana una nube tenue que parecía una pintura de cuento, divisó a lo lejos la inmensa Reserva de la Biosfera Maya. De pronto, le vino a la mente cuando su sargento primero le contaba historias que muchas veces no encajaban con la realidad, como aquella vez que fue a sacar el curso de kaibil. También recordó cómo, por andar “iguaneando”, el sargento primero le propinó una chirola digna de una tortura sacada del Malleus Maleficarum. Fue tan severa que, cuando dormía, la corteza visual, la amígdala, el tálamo y el hipocampo conspiraban para crear una especie de bucle temporal donde la chirola se volvía interminable y algo dantesca. Esto lo hacía despertar abruptamente, y cada vez que lo hacía, recordaba con nostalgia, a veces reprochando y otras aprobando, las decisiones que había tomado.
Se había presentado voluntariamente al servicio militar. El comandante de guardia que lo recibió, un tipo con el ceño fruncido —una expresión que solo había visto en los cortadores de caña cuando se empinaban el tecomate para hidratarse—, no le generó temor. Lo que sí lo inquietaba era que descubrieran la mentira que había planeado. El comandante le preguntó: “¿De dónde eres, cipote?”. “De la hacienda La Labor”, respondió. “Mirá”, le dijo el comandante, “en esa hacienda dicen que hay guerrilleros”. Con una voz al principio titubeante, pero con la convicción más férrea que el comandante había escuchado, él contestó: “No lo sé, señor, pero lo que sí sé es que quiero ser soldado”. La respuesta desconcertó al comandante, quien, para recuperar la compostura, leyó la siguiente pregunta de una hoja: “¿Cuántos años tenés?”. “Dieciocho”, mintió. “Date la vuelta”, ordenó el comandante. Luego llamó a un soldado más joven y le indicó que revisara su maletín. “Pasá a formar con aquellos”, le dijo, señalando a un grupo de jóvenes que recibían una charla.
El cansancio por la chirola reclamaba reposo, y sin darse cuenta, comenzó a quedarse dormido. No habían pasado ni cinco minutos cuando el bucle temporal se manifestó de nuevo: soñó que le estaban poniendo a hacer polichinelas y escuchó la voz del sargento primero ordenándole: “Mil tiempos, cuatro repeticiones”. Por memoria muscular, aunque solo era un sueño, hizo el movimiento, lo que lo desequilibró. Una pierna quedó en el catre y la otra en el aire, y despertó abruptamente otra vez. Esta vez, recordó un diciembre de su infancia, tras el pago de la quincena por la corta de café. Don Raúl llegaba en una camioneta Dodge color verde pastel. Sabía que ese día repartirían regalos, pero lo que más lo emocionaba era el estreno que su mamá, Tenchita, le había comprado: una camisa blanca con un diseño que mezclaba inglés y figuras. Tenía una “I”, un corazón y, debajo, la frase King África. Quiso ponérsela en ese momento, pero lo detuvo un pensamiento al estilo de la Ley de Murphy: planeaba comprar un pan con pollo donde la niña Olimpia, y temía que el recaudo se saliera y manchara su impecable camisa blanca.
Cuando entró al cuartel, no tenía 18 años, sino 15. La chiroliada por iguaneador ocurrió a los 16. Su aspecto era de buen parecer: piel blanca, cabello castaño con un corte francés que, complementado con flecos peinados hacia el lado izquierdo, le daba un aire de perfil griego. Su cuerpo esbelto, esculpido por la gimnasia rítmica sin armas y los trotes con mochilas llenas de arena, sumado a una diplomacia ecuánime, un pacifismo loable y una mente excepcionalmente aguda y perspicaz, lo convertían en el prototipo ideal para cualquier mujer.
Una azafata con acento colombiano lo sacó de sus recuerdos al preguntarle: “Caballero, ¿gusta un café?”. Con un tono que más parecía ocultar que revelar, él respondió: “Está bien, gracias”. En un vaso de cartón reforzado, color marrón claro con el logo de Avianca, le sirvieron un equivalente a un expreso. Dio un sorbo y, por las notas amargas y quemadas, supo que era café de tipo árabe, no un blend como los que su paladar estaba acostumbrado a saborear...

destacados Turismo Hacienda La Labor Noticias de La Labor Comité de Festejos de Hacienda La Labor Emprendedores Juveniles y Proyectos Comunitarios

Después del Lanzamiento oficial del proyecto Asul nos fuimos a caminar a los ausoles de la HACIENDA LA LABOR con Turismo...
21/07/2025

Después del Lanzamiento oficial del proyecto Asul nos fuimos a caminar a los ausoles de la HACIENDA LA LABOR con Turismo Hacienda La Labor y W***y Alexicof Corlets créditos a will por tan bonitas tomas aéreas gracias. destacados

19/07/2025

Dirección

Ahuachapán

Teléfono

+50370961375

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Turismo Hacienda La Labor publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir