12/12/2018
A Chuao sólo se le puede llegar por mar, el pueblo, que se localiza al fondo de un valle flanqueado por estribaciones de la Cordillera de La Costa, parece haber sido construido alrededor de un amplio y viejo patio al frente de la iglesia, en donde, por siglos, se ha puesto a secar el grano del cacao.
La iglesia, que data de 1785, fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1960. En su interior se guardan valiosas imágenes religiosas pertenecientes a la época de la colonia.
Los pobladores de Chuao, en su gran mayoría, son descendientes de los antiguos esclavos africanos que fueron traídos para cultivar el cacao a comienzos del siglo XVII. Es un pueblo próspero, alegre, cuyos habitantes se dedican a la pesca artesanal, al cultivo del cacao, del plátano y del café; aunque éste último en menor medida.
En el malecón y al comienzo de la carretera hacia el pueblo encontrará algunas posadas y restaurantes; un pequeño abasto y un par de licorerías en donde también venden hielo.
Una visita obligada para quienes disfrutan del ejercicio y el contacto con la naturaleza es ir al Chorrerón de Chuao; una espectacular caída de agua de unos setenta metros de altura.