07/05/2026
Cuatro montañas, cuatro historias
El Cerro Castor está en el fin del mundo, donde el viento trae olor a mar y centolla. Llegás a Ushuaia y la nieve te recibe con polvo fino que cruje bajo los esquíes. Acá entrenan los equipos de Copa del Mundo, pero también podés deslizarte vos, despacio, mientras el sol bajo pinta el cielo de naranja a las 4 de la tarde. Si no esquías, te quedás tomando chocolate en la base y mirás cómo los demás vuelan en el snowpark.
El Cerro Catedral es una ciudad arriba de la montaña. En Bariloche te subís al teleférico y de repente tenés 100 kilómetros de pistas desplegadas como un mapa infinito. Hay de todo: desde el que se cae por primera vez hasta el que se manda por fuera de pista buscando silencio. A la tarde bajás y el centro te espera con cerveza artesanal y alfajores.
El Cerro Perito Moreno es el refugio secreto. Cerca de El Bolsón, entre lengas y coihues, la montaña es pequeña pero tiene algo que las otras no: calma. Las pistas son cortas, perfectas para aprender sin miedo. Y si no te animás a los esquíes, podés caminar con raquetas y que solo se escuche el crujido de la nieve bajo tus botas.
Y por ultimo Las Leñas no perdona. Está en Mendoza, aislada entre picos y cielo celeste. Si no venís a esquiar, no vengas. Acá las pistas son largas, empinadas, y el heliski (esquí extremo) te deja en cumbres donde nadie pisó antes. De noche el hotel se prende con música y la nieve queda para los que realmente la buscan.
Una es el fin. Otra es la capital. Otra es el abrigo. Y la última, el desafío.
¿A cuál te gustaría viajar en este invierno?
Contactanos
te lleva ⚡️
Mas info 👉 📲 11 3011 6294 [email protected]