29/06/2026
Hay destinos que sorprenden por lo que tienen.
Y otros, por el camino que hay que recorrer para llegar.
Iruya es uno de ellos.
Aunque pertenece a la provincia de Salta, la forma más habitual de llegar es atravesando la provincia de Jujuy y recorrer un sinuoso camino de montaña que supera los 4.000 metros de altura. El viaje ya es parte de la experiencia.
Ubicado a más de 2.700 metros sobre el nivel del mar, Iruya parece aferrarse a las laderas de la montaña. Sus casas de adobe, sus callecitas empedradas y el paisaje que lo rodea hacen que muchos lo describan como uno de los pueblos más pintorescos de Argentina.
Pero hay un detalle que llama especialmente la atención.
🏔️ Algunas de sus calles fueron diseñadas para funcionar también como canales de desagüe. Cuando llueve en las montañas, el agua corre por ellas, formando parte de una solución que se utiliza desde hace generaciones.
La influencia de las culturas andinas sigue presente en la arquitectura, las tradiciones, la gastronomía y la forma de vida de sus habitantes.
Quizás por eso, al recorrer Iruya, da la sensación de estar visitando un lugar donde el tiempo avanza más lento.
Un rincón del norte argentino que no se parece a ningún otro.