31/03/2021
🦶💥🩹 LESIONES
Los esguinces y desgarros son dos lesiones muy frecuentes entre deportistas, pero también pueden afectar a cualquier persona que realice actividad física o como accidente de la vida diaria.
Un esguince es una lesión en el ligamento, frecuentemente a causa de una torcedura. El ligamento es el tejido que conecta los huesos en las articulaciones, y cuando se esguinza uno o más ligamentos se estiran provocando dolor, inflamación y una limitación en los movimientos. En los esguinces severos es habitual que aparezca también un moretón en la zona.
El tobillo es una de las partes del cuerpo en la que más ocurre; otras partes afectadas suelen ser la rodilla y la muñeca, sobre todo después de una caída fuerte sobre la mano.
Un desgarro muscular, por su parte, es una lesión en un músculo o un tendón (el tejido que conecta el músculo al hueso). Cuando hay desgarro, el músculo o tendón se estira o se rompe, ocasionando dolor, calambres, espasmos musculares, e inflamación. El movimiento también se ve limitado.
Los desgarros son frecuentes en la parte baja de la espalda y los tendones isquiotibiales, detrás del muslo.
¿Cómo se tratan?
El tratamiento para el esguince y el desgarro es similar. En ambos casos, el médico puede recomendar reducir la inflamación y el dolor durante los primeros dos días manteniendo la zona en reposo;
aplicando frío sobre la lesión durante no más de 20 minutos, varias veces al día;
comprimiendo la lesión con vendas o férulas especiales; y elevando la zona afectada.
Luego, puede ser necesaria la fisioterapia para ejercitar lentamente la zona, recuperar tono muscular, y prevenir la rigidez.
Es importante no apurarse por retomar las actividades normales, sobre todo las deportivas, ya que un ligamento, músculo o tendón lesionado es más susceptible de volver a lesionarse si se lo fuerza demasiado.