17/09/2026
🥾 ¿Te imaginás hacer trekking con unas botas de cuero, clavos en la suela y sin ninguna garantía de que tus pies terminaran secos? ⛰️
Hoy estamos acostumbrados a caminar con botas livianas, impermeables y diseñadas para adaptarse al terreno. Pero llegar hasta acá llevó mucho tiempo… y bastante sufrimiento de pies. 😅
A comienzos del siglo XX, las botas de montaña eran pesadas, rígidas y estaban hechas principalmente de cuero. Para mejorar el agarre, los montañistas clavaban piezas de metal en las suelas, siguiendo patrones especialmente diseñados para el alpinismo.
Y cuando aparecieron los clavos Tricouni, en 1920, la tracción dio un nuevo paso.
Pero había algo que todavía no podían resolver: el agua y el frío. 💧❄️
Las botas no eran impermeables, los forros tardaban en secarse y en una expedición, mantener los pies húmedos podía convertirse en un verdadero riesgo.
Por eso, después de cada jornada, había que rellenarlas con papel seco, paja o avena para absorber la humedad.
Y pensar que hoy elegimos nuestras botas buscando comodidad, agarre y protección… ¡cuánto cambió la tecnología! 🤯
Deslizá para conocer la historia de estas increíbles antecesoras de las botas de trekking modernas.
Porque detrás de cada avance, hay generaciones de montañistas que caminaron, probaron y aprendieron.
La tecnología evoluciona. Las ganas de explorar, no. 🦊⛰️
¿Te imaginabas que las botas de montaña habían sido así? Te leemos en los comentarios 👇🏼
Viví la experiencia Karspen 🦊