14/05/2026
Esquel en crisis: vecinos promineros denuncian “hartazgo” y exigen reabrir el debate sobre la minería
La Agrupación de Vecinos Promineros de Esquel difundió un duro documento en el que cuestiona el rumbo económico de la ciudad y apunta contra el Concejo Deliberante y los sectores antimineros. Con citas directas, el texto enumera cierre de comercios, pérdida de inversiones y falta de empleo, y vuelve a instalar la discusión sobre el desarrollo de la minería como alternativa productiva.
“Una crisis económica y social terminal”
En un documento público, los vecinos promineros aseguran que la ciudad atraviesa un punto límite. “Una vez más, los vecinos de Esquel observamos con profunda indignación y hartazgo cómo nuestra ciudad se hunde en una crisis económica y social terminal que ya no se puede ocultar ni maquillar”, afirman.
El texto toma como punto de partida la decisión de una empresa que desistió de desarrollar un complejo turístico internacional en la ciudad y optó por radicarse en Bariloche, dejando “sobre la mesa 30 puestos de trabajo directos”. Según el documento, el motivo fueron “demoras interminables, burocracia y peleas políticas estériles en el Concejo Deliberante”.
Los vecinos remarcan que no se trata de un hecho aislado y vinculan esa situación con lo que consideran una política sistemática de freno a las inversiones. En ese marco mencionan el proyecto Suyai, al que describen como una iniciativa que “promete una inversión de 250 millones de dólares y la creación de más de 1.050 puestos de trabajo”, pero que —según sostienen— fue “sistemáticamente frenado por la misma lógica de rechazo y obstruccionismo”.
Interpelación directa al Concejo y a los sectores antimineros
El documento adopta un tono crítico hacia la dirigencia política local. “Las advertencias fueron debidamente hechas en su momento. Aun así, la política local prefirió escuchar a los más ruidosos y violentos antes que a aquellos que apostamos por el crecimiento real y el futuro productivo de la ciudad”, expresan.
En ese sentido, formulan una serie de preguntas dirigidas a quienes rechazaron el desarrollo minero: “¿Dónde están hoy aquellas ‘actividades verdaderamente productivas’ que los antimineros y buena parte del Concejo Deliberante proponían y aplaudían como supuestas alternativas?”. También recuerdan expresiones de dirigentes locales y cuestionan: “¿Dónde quedaron los que decían que preferían ‘la venta de empanadas’ antes que las grandes inversiones? ¿Dónde están los que juraban que el turismo solo iba a sacar a Esquel de la pobreza?”.
Para la agrupación, la situación actual de la ciudad es la respuesta a esos interrogantes.
Temporadas frustradas, obras paralizadas y comercios cerrados
El documento detalla una serie de hechos que, a su entender, reflejan el deterioro económico local. Señalan que “el invierno pasado no hubo prácticamente temporada en La Hoya por la falta de nieve” y agregan que “al final, un copo de nieve no valió más que una pepita de oro”.
También mencionan que “en verano, los incendios forestales destruyeron por completo la temporada estival”, y enumeran problemas de infraestructura: “El aeropuerto sigue inconcluso, abandonado a medio hacer desde hace años”, mientras que “la Ruta 40, principal puerta de entrada a la ciudad, está destrozada y sin mantenimiento”.
A ello suman el cierre del Casino, que dejó “a 47 familias en la calle sin aviso previo”, y la situación comercial del centro: “Más de 40 locales comerciales en pleno centro de Esquel permanecen cerrados o desocupados”, mientras la Cámara de Comercio —según citan— alerta sobre cierres constantes y márgenes de supervivencia de “entre 2 y 6 meses” para muchos comerciantes.
El freno de la obra pública decidido por el Gobierno Nacional también es señalado como un factor que “generó nuevos desocupados en la construcción, agravando aún más la crisis laboral en la ciudad”.
“Queremos trabajo digno, no planes sociales”
En uno de los párrafos más contundentes, los vecinos sostienen: “Esquel se convirtió en una ciudad para pocos. Y esos pocos son, principalmente, los que cobran sueldos del Estado. El resto sobrevive como puede o termina yéndose”.
“La venta de empanadas antes que las grandes inversiones no nos sacó de pobres”, afirman, y describen un “parque industrial vacío, un casino cerrado, más de 40 comercios abandonados en el centro y una ciudad que cada vez ofrece menos oportunidades reales”.
En el tramo final, el documento interpela de manera directa a la dirigencia: “Señores concejales, dirigentes antimineros y ex funcionarios: ¿con qué vamos a vivir ahora? ¿Cuántos jóvenes más tienen que emigrar de Esquel para que reconozcan que el modelo que impusieron solo genera pobreza, desocupación y frustración?”.
La agrupación concluye instando a “generar condiciones reales para el empleo genuino, bien remunerado y en blanco” y sostiene que ello implica “empezar a gobernar, a tomar decisiones y a generar las condiciones para que la actividad privada pueda invertir en Esquel y en la provincia”. Entre esas decisiones, señalan explícitamente, “está la de desarrollar la minería en nuestra provincia”.
“Los vecinos de la Meseta y miles de esquelenses silenciosos seguimos esperando respuestas concretas. No queremos más planes sociales ni microcréditos. Queremos trabajo digno”, cierra el documento firmado por la Agrupación de Vecinos Promineros de Esquel.
El debate que vuelve a escena
La publicación del documento reabre una discusión que atraviesa a Esquel desde hace más de dos décadas. En un contexto de dificultades económicas, cierre de comercios y falta de inversiones de escala, la minería vuelve a ser colocada por este sector como eje de una alternativa productiva.
La respuesta política y social a este planteo definirá si el debate queda nuevamente en el plano declarativo o si se convierte en una discusión estructural sobre el modelo de desarrollo que la ciudad y la provincia están dispuestas a adoptar en los próximos años.