21/12/2025
𝗘𝗟 𝗤𝗔𝗣𝗔𝗤 𝗜𝗡𝗧𝗜 𝗥𝗔𝗬𝗠𝗜:
Por Mario Alberto Tabra Guerrero
El 21 de diciembre se inicia el solsticio de verano para el hemisferio sur, tiempo en el cual el Sol se aproxima más a nosotros, tornándose vecino a la Chakana (Cruz del Sur). Con esto empieza nuestra estación de verano, donde los rayos solares llegan perpendicularmente al trópico de Capricornio llegando con mayor intensidad, ev***rando las aguas y superficies húmedas que al llegar a cierta altitud se condensan para precipitarse y complementar la faena agrícola.
Nuestros pueblos andino amazónicos festejaban ancestralmente a este fenómeno como el Qapaq Inti Raymi o Gran Fiesta del Sol.
Según el cronista Waman Poma de Ayala en su “Nueva crónica y buen gobierno”: “…en este mes de diciembre Qapaq Inti Raymi -mes de fiesta del sol- es el mes de sembrar papas, uqas, quinua, trigo. También quchqa sara (temporal), con lluvia. Si pasa este mes, se pierde la sementera porque llueve hasta marzo, no se anda en el reino. Aparecen las frutas: melones, lúcumas, paltas, durazno en el reino…” a la que había que agregar la floración de las orquídeas y la aparición de las moras.
Todas estas actividades se realizan acompañadas de ritos, cantos, danzas y a nivel social se celebraba el Warachiku que era la fiesta de iniciación de los jóvenes Incas. Otras actividades, como el corte de cabello, el cambio de vestimentas, la presentación de los jóvenes a las autoridades estatales, los ejercicios de resistencia física (carreras), las ofrendas a las Wakas, los cantos aleccionadores, etc., eran tan importantes como el Warachiku.
Todos los que buscamos armonizar la vida, empezamos a caminar por el reencuentro y armonía con nuestra Pachamama y a celebrar el Gran Qapaq Raymi el 21 de diciembre. Caminamos por un día completo, siempre acompañados por estrellas brillantes, la Mama Killa (madre luna), el Wayra (viento), el Llullu tamya (lluvia tierna), el Inti Yaya (padre sol) y por runas (seres humanos) que moran de lo más simple y complejo y maravilloso suelo andino, a lo largo del camino, hasta las Wakas sagradas.
Todas estas celebraciones tienen que ver con la veneración y el respeto sagrado que los andinos mantienen hasta nuestros días, al sol, la Pachamama, la luna, las estrellas y todo lo que conforma el cosmos.
¡FELIZ QAPAQ INTI RAYMI!, ¡FELIZ SOLSTICIO DE VERANO!.