18/04/2026
Cofundó The North Face, acumuló una fortuna y en la cima de su éxito tomó una decisión que nadie esperaba: abandonar el mundo corporativo para comprar la Patagonia.
Douglas Tompkins vendió su parte de Esprit a fines de los años 80, se mudó al sur de Chile y durante las siguientes décadas dedicó su tiempo y dinero a un único objetivo: adquirir tierras amenazadas, restaurar sus ecosistemas y protegerlas de forma permanente.
Desde 1990 compró más de 800.000 hectáreas en Chile y Argentina, convirtiéndose en el mayor comprador privado de tierras para conservación en la historia de América del Sur. Su método era simple pero radical: comprar campos degradados, quitar los cercos, recuperar la fauna nativa y donar el territorio al Estado bajo una condición clara: por cada hectárea recibida, el gobierno debía proteger otras tantas de tierras fiscales.
Tompkins murió en diciembre de 2015 en un accidente de kayak en el lago General Carrera, en la Patagonia chilena. Tenía 72 años. Su esposa Kristine McDivitt Tompkins, ex CEO de Patagonia Inc., continuó el proyecto sin detenerse.
En 2018 se firmaron los decretos que formalizaron la donación de 403.000 hectáreas al Estado chileno, la incorporación de 985.000 hectáreas de tierras fiscales y la reclasificación de 2,6 millones de hectáreas de reservas a parques nacionales.
El resultado fue la creación de cinco nuevos parques nacionales, entre ellos el Pumalín Douglas Tompkins y el Parque Nacional Patagonia.
En Argentina, sus donaciones permitieron crear el Parque Nacional Iberá, hoy el más extenso del país, y reintroducir el yaguareté, que llevaba siete décadas extinto en la región.
Entre ambos países, el legado de los Tompkins protege hoy más de 5,7 millones de hectáreas. Ninguna persona en la historia de Chile y Argentina conservó más tierra que él.
Fuente: Tompkins Conservation / Rewilding Chile — 2018-2019.