09/05/2022
Hoy es mi día. El día de las madres. Mientras me duchaba pensé que tenía que ir a comprar unas aceitunas que faltaban para el aperitivo, porque invitamos a mi mamá a celebrarse a la casa. Tb recordé que tenía que llamar al banco para renegociar una deuda; y me di cuenta que se estaba acabando el champú. Miré la tina y estaba súper sucia, así que, en vez de tirar el chorro de agua a mi cuerpo para relajarme, me puse a tirar el agua al polvo “¡tengo que hacer este baño!”, pensé. Luego salí de la ducha y escuché a mi hijo con esa tos maldita que no lo deja en paz “tengo que llamar a la pediatra, debería ir mañana y aprovecho de comprarle el regalo a la amiguita que está de cumple…” Tucutucutucu todo el día la cabeza. Durante TODOS los días. Y no soy la única. 3 de cada 4 mujeres sufren de la llamada “carga mental”, que se acrecienta cuando te conviertes en madre. ¿Pero qué diablos es eso? Es lo que te impide irte a dormir una siesta. Es pensar en mil cosas a la vez, y no sólo en hacerlas, sino que preocuparse de la estrategia: planificar, anticiparse, supervisar y estar constantemente tomando decisiones.
En un estudio realizado por P&G en 2018, el 63% de las madres afirman que todos los días tienen en mente un listado infinito de cosas por hacer, comparado con el 25% de los padres. Una más de las causas del estrés de las mujeres y la poca paciencia para con sus hijxs. No por nada, más mujeres que hombres toman antidepresivos. Asimismo, esto acarrea un montón de problemas con la pareja, porque aunque las tareas domésticas sean equitativas, la mayoría de los hombres las hace cuando se las piden y no están atrás de la planificación. Pero también sé, que hay muchas madres que les cuenta soltar, y que antes de salir, dejan la ropa del niñx lista para que el padre los vista; o la cena preparada. Porque si no, alegamos por la ropa que le puso el papá al hijo, y porque las cosas no se hicieron como esperábamos. Entonces necesitamos más iniciativa de parte de los padres, y nosotras, aprender a delegar y confiar. Mi deseo del Día de Madre es que logres ir a dormirte esa siesta, y que arda todo. De seguro que nada malo va a pasar. Por