17/02/2026
Julieth tenía 10 años cuando llegó al Programa Hacedores de la Biblioteca de la Creatividad. Cada vez que intentaba presentarse, su voz se entrecortaba y sus ojos se llenaban de lágrimas. Al principio pensamos que el programa todavía no era para ella, pero nos sorprendía que siguiera llegando a cada taller, siempre muy puntual.
Con el tiempo empezó a ganar confianza, hasta el punto de crear varios proyectos de impacto para su comunidad.
Todos estos proyectos implicaban hablar con varias personas, incluso participar en reuniones de la Junta de Acción Comunal. Gracias a su compromiso y esfuerzo durante cuatro años, fue preseleccionada para el proyecto Hacedores a la NASA. Fue ahí donde se dio cuenta de sus capacidades.
Julieth tenía claro que su meta era continuar sus estudios en la universidad. Sin embargo, reconoció que para enfocarse, debía mejorar las condiciones de su casa. Haciendo uso de todo lo que había aprendido, decidió que junto con su familia gestionarían los recursos para lograrlo.
Como estrategia, creó "La Tienda de las Sororidad", un emprendimiento que comercializa productos de la vereda. Con el apoyo de sus compañeros de la Expedición a la NASA, decidieron vender bebidas hidratantes en los parques. Fines de semana completos, tardes después del colegio. Con cada venta, ahorraba para comprar parte del material de construcción. Su papá se dedicó a la obra, su mamá sostuvo el hogar con su salario, y Julieth gestionaba recursos para la construcción.
Esto lo logró también con el apoyo de otras personas que creían en ella. En ferias de arte e inversiones que aceleraron la construcción. En la medida que ella daba pasos, otras personas decidieron acompañarla. Así duplicaba sus ganancias y pudo acelerar la compra de materiales.
A la par del proyecto de la casa le aprobaron la visa. Y la Universidad EAN vio su esfuerzo y decidió apostarle.
Hoy Julieth tiene 16 años, estudia su primer semestre de Gestión Cultural en la EAN, lidera su proyecto de turismo, y en julio viajará a representar a Colombia en el Space Center de la NASA.
Historias como la de Julieth nos conecta con la esperanza. Hoy es una referente para los más pequeños de su comunidad.