02/11/2021
No hay nada como un viaje por carretera: la compañía, la música, las paradas, sentir el cambio en el aire...¡Atrévete a conocer Colombia en cuatro ruedas!
Llanos Orientales
Desde Bogotá puedes realizar un viaje en carretera hasta Yopal para adentrarte en los vastos llanos orientales. En estas planicies podrás visitar varias reservas naturales que ofrecen una experiencia inolvidable rodeado de la naturaleza. Puedes realizar paseos al estilo safari en carro (o a caballo) y admirar la fauna llanera: los vuelos de flamencos al atardecer, las familias de chigüiros y los monos aulladores.
Parque Nacional los Nevados
A tan solo un viaje en carretera podrás conocer el encanto de la naturaleza tolimense. El Parque Nacional de los Nevados es uno de los parques naturales más bellos del país, combinando cascadas escénicas, cálidas aguas termales y la inigualable flora del páramo. Puedes visitar el municipio de Armero y también el de Murillo, conocido como la ventana al Nevado del Ruiz.
San José del Guaviare
Aunque el viaje requiera un largo camino, las vistas escénicas mientras te adentras en el bosque preludio al Amazonas no tienen comparación. Debes visitar Cerro Azul, llamado comúnmente la Capilla Sixtina rupestre por sus pictogramas que cuentan el pasado de nuestra tierra. Además, puedes visitar la laguna Damas de Nare, donde podrás conocer los delfines rosados amazónicos.
Paseo por pueblos coloniales
No hay vista más encantadora que la arquitectura colonial que se erigió sobre la naturaleza a veces árida, a veces montañosa o costera de nuestro país. Con un carro puedes visitar Guadalupe y sus pozos naturales, pasar por Barichara y deleitarte con sus caminos empedrados, como también conocer Mompóx y dejarte llevar por las coloridas iglesias que adornan la ciudad.
Chingaza
Si no eres fan de los viajes largos por carretera, en un par de días puedes recorrer las maravillas naturales que rodean Bogotá. Visita nuestra fuente hídrica más grande, la laguna de Chingaza y explora la fauna de la zona (venados colorados, el oso de anteojos, la danta de páramo, o el cóndor de los Andes). Descansa en el municipio de San Juanito y aventúrate al Cañón del Río Guatiquía.