10/05/2026
Cuando mi hija murió, sentí que no podía continuar con mi vida, simplemente parece que una parte de mi ser, se hubiera ido con ella. No sentía fuerzas para caminar, para guiar, para continuar. Sentí que estaba acabada, poco a poco en el trasegar del tiempo, reconociendo que aun mi propósito en este plano terrenal está simplemente iniciado, recordé que aún no estaba acabada, quizás me sentía incompleta y resurgió como el Ave Fénix, la fuerza de seguir, de sentirme completa, de acentuar en el reconocimiento del otro, la alegría de caminar y de guiar. Gracias a todas las mujeres que aún perdiendo a sus hijos, han optado por seguir siendo luz y vida en este plano. ¡Gracias, porque no creo que ninguna de nosotras, estábamos preparadas para perder a nuestros hijos! Y aún, estamos y seguimos aquí, para nosotras mismas y para otros!!!! ❤️💚🧡🩷🩵💙💜