11/02/2025
LA RECAÍDA DE VIRGO.
La complejidad de la rehabilitación solo la comprende quien decide iniciarla. Es que vivimos en un mundo lleno de personas intentando rehabilitarse, luchando contra sus vicios, contra ellas mismas, contra su mente, enfocando su energía en salir del círculo en el cual han estado encerradas por años, dejando de ver normalidad en situaciones en las que nada lo es.
El ser humano pensaría que no es tan difícil rehabilitarse del vicio de amar. Del deseo de expresar amor, de hacer sentir especial a alguien, de entregar todo lo bonito que nadie más que tú sabe que existe en ti, pero un momento… ¿Es el amor un vicio del cual debamos rehabilitarnos?
Llevo más de 2 años limpia de amor, alejada del enamoramiento, no por voluntad, sino más bien porque algo en mi sistema lo percibe como amenaza, quizás porque las veces que el amor sale de mi y decido amar a alguien, este es destruido con el tiempo, será entonces que ¿El ser humano no está preparado para recibir amor real de alguien que no lleve su sangre? A esa conclusión he llegado después de tantas recaídas en este vicio. Hoy, 2 años más tarde, cuando estaba limpia, rehabilitada, sin intención alguna de volver a amar, he recaído… He vuelto a caer en este vicio y me invaden los miedos, las preguntas, las dudas, las inseguridades que creí ya estaban curadas. He recaído y por más que me obligue a no temer, a ser fuerte, a no enamorarme, mi cuerpo me lleva en otra dirección, mi mente no deja de pensar en la falta que le hace a mi ser, amar. Amar con locura, amar de verdad, amar sin miedo a que me fallen, amar simplemente por la satisfacción de sacar todo el amor que hay en mi, que no soporta más encierro y que se quiere desbordar cada vez que su cuerpo se acerca al mío, he recaído, recaigo cada vez que veo sus ojos, recaigo cada vez que veo su sonrisa, cada vez que besa mi frente. He vuelto a recaer en el vicio del amor, después de años de abstinencia… y lo realmente grave, es que me fijé en un corazón roto.