15/12/2020
Un poquito de historia......
ARACATACA
Es un municipio colombiano del departamento del Magdalena. Allí nacieron el premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez y el fotógrafo y caricaturista Leo Matiz Espinoza.
La fundación de Aracataca se remonta a 1885, habiendo sido elevada a la categoría de municipio en 1915 por la Ordenanza N.° 8, segregada de Pueblo Viejo. Fue primer secretario general de la alcaldía Juan Jacobo Restrepo González.
Se inició Aracataca en las tierras de «La Santísima Trinidad de Aracataca» denunciadas como realengas y solicitadas en adjudicación por don Basilio García en 1797. Para su origen como población debió ocurrir la sumisión de los esclavos en 1851, y sus consecuencias inmediatas: las Guerras Civiles entre liberales y conservadores, cruentas en las antiguas provincias de Padilla y del Valle de Upar.
En los pueblos los grupos débiles de partido y de tierras huyeron a refugiarse en los montes; y encontraron, en 1857, en el antiguo «Camino de la Montaña», la hacienda del italiano Giacomino Costa Colón, quien les parceló parte de su «Santa Rosa de Aracataca» para iniciar las explotaciones de tabaco y de cacao y el corte de maderas. Para 1870 tenía Aracataca 292 habitantes, en su mayor parte refugiados, con marcada homogeneidad social y heterogeneidad cultural.
Unos habitantes dicen que Ara significa el que manda y Cataca, algo así como río de aguas cristalinas. Otros, que Ara significa agua y Cataca, río. Esto, en lenguas nativas de la zona, que pueden ser Caribe o Tairona. En fin, el caso es que el nombre del pueblo, hace alusión a ese río de aguas frescas que bajan de la Sierra Nevada y al que le han sacado brazos artificiales o acequias, para irrigar los grandes cultivos.
Antes de enumerar los sitios que hay para visitar, cabe mencionar que sólo hasta 2007, cuando Gabriel García Márquez visitó luego de muchos años su ciudad natal, esta fue tenida en cuenta como destino por muchos turistas. Pero allí realmente no había ningún atractivo turístico, ni siquiera existía ya la casa natal del Nobel. Así que el Gobierno Colombiano decidió mirar a Aracataca y empezar a invertir en su infraestructura turística. Lo primero que hizo fue reconstruir en 2010 la casa materna del Premio Nobel. En 2011, se restauró la Estación Aracataca, por donde pasaba antiguamente el tren de la zona bananera y hoy, el tren que exporta carbón. Después, en 2015, se entregó la restauración de la Casa del Telegrafista, lugar donde se conocieron los padres de Gabo. Así que la infraestructura turística de Aracataca es aún muy incipiente, por mucho decir.
Los principales sitios, en orden de un posible recorrido, son:
Billares de la Abuela Desalmada: no se llaman así en realidad, pero es el referente. Se dice que el Nobel se inspiró en las historia de esta legendaria casa de billares para escribir La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada. Está ubicada sobre toda la calle 8 con carrera 1ra.
Iglesia de San José: todo el mundo la conoce en Aracataca. Así que puedes tomar como referente principal del municipio, para orientarte, esta iglesia. Está ubicada sobre la carrera 5 con calle 8. El parque de la Iglesia, se llama Simón Bolívar.
Parque Principal: hay una pequeña estatua de Simón Bolívar, es bastante fresco, pues está muy arborizado.
Casa del Telegrafista: Allí trabajó como telegrafista el padre de Gabriel García Márquez, entre 1923 y 1927. En ese lugar Eligio conoció a Luisa Santiaga, quien sería su esposa y madre de sus hijos. Estos amoríos sirvieron de inspiración al Nobel para escribir la bellísima novela El amor en los tiempos del cólera. Este lugar fue reinaugurado luego de su restauración, el 3 de diciembre de 2015. Ubicada sobre la calle 9 y totalmente detrás de la Iglesia de San José.
Casa Museo de Gabriel García Márquez: La dirección es: Carrera 5 Nº 6 – 35. fue inaugurada el 27 de marzo de 2010. Fue totalmente reconstruida, pues la original pasó de dueño en dueño, se incendió y la demolieron hace más de 40 años. Así que el Estado Colombiano financió la reconstrucción de una réplica de la casa original de García Márquez, la cual quedó de un tamaño más pequeño que la auténtica, aunque su diseño es fiel y recibió la aprobación del escritor poco antes de morir.
Camellón de Los Almendros: restaurado por el gobierno Mexicano en el año 2007 El monumento en honor a dos grandes de la literatura latinoamericana: Juan Rulfo y García Márquez, al parecer, los Mexicanos quisieron dar un buen obsequio a Aracataca, hermanando a los dos países con dos sus obras cumbre: Pedro Páramo y Cien años de soledad, hay unos triángulos que pueden evocar las puntas de las páginas de un libro, con las citas del principio y el final de cada una de las novelas.
Tarima del Primer Festival Vallenato: Ubicada en uno de los extremos del Camellón de Los Almendros. Dicen, que allí se realizó el primer festival vallenato de Colombia, promovido por Alfonso López Michelsen, expresidente de la República de Colombia, el más costeño de los cachacos y de Gabriel García Márquez. Luego, su realización pasó a la ciudad de Valledupar, desde donde se conoce mundialmente.
Escuela Montessori: Fue el lugar donde asistió el Nobel a aprender sus primeras letras. Cabe anotar que él sólo vivió en Aracataca hasta sus 8 años de edad. Actualmente sigue funcionando como institución educativa y no está habilitada como lugar turístico.
Monumento a Remedios, la bella. Aclaración: ya no existe Remedios, a lo mejor, se fue para el cielo… Sólo está la base donde reposaba la escultura y escrito en un gran libro, hecho al parecer de concreto, el fragmento donde se narra su ascenso a las nubes.
Estación del tren: Fue construida en 1928, con materiales rudimentarios. La actual, gracias a que fue declarada Patrimonio Histórico de la Nación, está restaurada y hecha en concreto y zinc. Sin embargo, no está abierta y no funciona ni como estación ferroviaria ni los turistas pueden entrar allí. Se dice que esta estación será abierta como sala de exposiciones del gran fotógrafo Leo Matiz, otro hijo ilustre de Aracataca.
Río Aracataca y sus acequias: El río de esta población baja desde la Sierra Nevada de Santa Marta. El sitio cobra interés no sólo porque es muy refrescante bañarse allí y sentirse bendecido por las aguas de la Sagrada Sierra, sino porque es uno de los primeros referentes en ser nombrados en la obra Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez: “Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos”....
Para irrigar las plantaciones de plátano y frutales, los habitantes han construido acequias, que recorren límpidas, Aracataca. Se llega al Río tomando de nuevo la vía hacia Fundación. Cuando el puente que lo sobrepasa se termina, hay accesos directos al Río hechos por los pobladores.
Más sitios por descubrir: la casa de la cultura, la biblioteca municipal y el cementerio, donde a lo mejor hay ancestros del Nobel y la fantasiosa tumba de Melquiades, uno de los gitanos que llegaba con inventos a Macondo y quien escribió los pergaminos en sánscrito en la casa de los Buendía, acerca de su principio y su apocalipsis......