17/11/2022
El aeropuerto Alberto Lleras Camargo "es el resultado de una iniciativa popular por parte de la comunidad de Sogamoso a mediados de la década de [1940]" (Pérez Plazas, 2008:86) estrechamente ligada con la necesidad de hacer más eficientes las labores de inspección a las fincas con ganadería extensiva en los Llanos Orientales propiedad de Sogamoseños y Boyacenses de la época, y con la llegada de la industria siderúrgica a la región, en el marco de la cual "el municipio vivió un deseo de progreso que se manifestó en un movimiento cívico de todas las clases sociales de Sogamoso enfocado en desarrollar la infraestructura necesaria para viabilizar el transporte aéreo" (Pérez Plazas, 2008:10). De acuerdo a Pérez Plazas, en 1945 se conformó la Sociedad Anónima Aeropuerto Sogamoso para gestionar su construcción. El aeropuerto sería inaugurado al año siguiente, asignándole el nombre "Alberto Lleras Camargo en honor al presidente de ese entonces" (Pérez Plazas, 2008:10).
La casona de la Hacienda Fuente Flores se encuentra aproximadamente a 1.5 kilómetros del aeropuerto, y en los documentos que reposan en nuestro archivo familiar consta que Luis Vargas Ospina participó como accionista del aeropuerto cuando dicha infraestructura seguía siendo pieza fundamental para el seguimiento de la ganadería extensiva de sus tierras en los Llanos Orientales. Tras la llegada de Acerías Paz del Río y su impulso a la aviación colombiana en esta parte de los Andes, Luis Vargas inició la construcción de una segunda casona. De acuerdo a la historia familiar, esta se destinaría al hospedaje de pilotos y demás personal relacionado con el funcionamiento del aeropuerto, tales como Rafael "El Conejo" Valdéz Tavera, con quien Luis Vargas tenía una cercana amistad. Otra de las versiones familiares cuenta que la nueva casona sería entregada a la primera de sus hijas que se casara.
Sin embargo esta casona, cuyos diseños fueron extraídos de una revista de arquitectura de la época, nunca fue terminada: le faltó la instalación de los pisos en sus tres niveles, así como la carpintería de sus puertas y ventanas. Con el paso de los años, esta obra inconclusa pasó a ser conocida localmente como El Castillo, La Casa de las Brujas o La Casa de las Lechuzas, y sería vendida el 19 de mayo de 1986 como parte de los terrenos que actualmente integran la Urbanización Fuente Flores. Según nuestro archivo familiar, para el 22 de junio de 1963 esta casona ya estaba en obra gris. El paso de los años y el deterioro de la casona inconclusa -a causa del saqueo de sus materiales, el desplome de sus tejados y de un incendio- llevaron a que esta fuera declarada en ruinas, llevando finalmente a su demolición en 2020. En estas fotografías compartimos cómo era la segunda Casona de Fuente Flores, así como uno de los aviones que usaban el aeropuerto en aquella época.
También cabe destacar la participación de la familia Quijano en las gestiones para la construcción y puesta en marcha del aeropuerto, quienes además fueran los originales propietarios donde se construyó la pista. La hacienda San Marcos de la familia Quijano colindó con Fuente Flores hasta el 17 de diciembre de 1976, cuando tras la declaración de utilidad pública de los terrenos donde actualmente se encuentra el Batallón Tarqui, estos fueron expropiados. Tanto Luis Vargas como su esposa Alicia Ramírez y sus hijas e hijos mantenían una estrecha amistad con sus vecinos, la familia Quijano.
Sobre las familias Roselli y Arenas, cuyas propiedades también colindaban con el aeropuerto, infortunadamente no tenemos mayor información, pero es probable que también participaran activamente en el desarrollo de esta infraestructura aeroportuaria ubicada en jurisdicción del municipio de Firavitoba.
Fuente consultada: Pérez Plazas, Luis Carlos. 2008. Análisis y viabilidad del plan de ordenamiento territorial del municipio de Sogamoso (Boyacá). Proyecto de Grado del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de los Andes: https://repositorio.uniandes.edu.co/bitstream/handle/1992/14412/u402468.pdf?sequence=1