19/12/2025
Este esmalte baila en un espectro.
No es fijo ni se repite:
A mayor temperatura aparecen tonos verdes y grises, con un brillo sutil, como la galleta de mar cuando está viva y aún cubierta de agua.
A menor temperatura, el esmalte se vuelve blanco y mate, como la que el mar deja en la orilla.
Me gusta esta narrativa porque me recuerda que mis piezas de cerámica también tienen vida y que, como todo en la naturaleza, no hay dos iguales.