29/07/2026
Los colibríes no poseen pigmentos que produzcan esos colores tan intensos. Lo que vemos es un fenómeno llamado iridiscencia: millones de estructuras microscópicas en sus plumas reflejan y refractan la luz, haciendo que cambien de color según el ángulo desde el que los observemos.
Un pequeño cambio en la luz es suficiente para transformar un verde esmeralda en un azul eléctrico o una garganta roja en un destello de fuego. La naturaleza, una vez más, demostrando que es la mejor artista.
📍Monteverde, Costa Rica