30/08/2026
Para finales de agosto de 1756, Federico II de Prusia invadió Sajonia y comenzó la Guerra de los Siete Años. ⚔️ Pero detrás del rey conocido como Federico el Grande había también un gobernante preocupado por algo mucho más cotidiano: cómo alimentar a su población.
La Prusia del siglo XVIII dependía principalmente de los cereales y las malas cosechas podían provocar hambre. Federico vio en la papa 🥔, un cultivo que ya había llegado a Europa desde América pero que todavía generaba desconfianza, una posible solución: era resistente, podía crecer en distintos tipos de suelo y producía una buena cantidad de alimento.
En 1756, el mismo año en que comenzó la guerra, Federico ordenó fomentar su cultivo en Prusia. La famosa Kartoffelbefehl, o “orden de la papa”, dio origen a una de las historias más curiosas sobre el rey: se cuenta que mandó proteger los campos de papa con soldados para hacer creer a los campesinos que se trataba de un cultivo especialmente valioso. Cuando los soldados se retiraban, la curiosidad hacía el resto y algunos campesinos comenzaban a llevarse las papas para cultivarlas ellos mismos.
Aunque esta historia probablemente fue adornada con el tiempo, sí existen órdenes reales de Federico destinadas a impulsar el cultivo de la papa. Durante los años de guerra y malas cosechas, este alimento fue ganando importancia hasta convertirse en parte fundamental de la alimentación prusiana y, posteriormente, de la cocina alemana.
Y la historia todavía tiene un pequeño epílogo. Federico II quiso ser recordado como estratega, rey y hombre de la Ilustración, pero en su tumba de Sanssouci, en Potsdam, los visitantes todavía dejan papas en homenaje al monarca que ayudó a popularizarlas en Prusia.