21/02/2016
¿Cómo determina un oficial consular si soy elegible para una visa de no-inmigrante?
Existen numerosos motivos de no elegibilidad que pueden imposibilitar o dilatar significativamente la emisión de un visado. Si desea ver una lista de cada uno de ellos vea la lista de inelegibilidades del Departamento de Estado.
La mayoría de las veces la visa es negada a un solicitante por no haber demostrado durante la entrevista que su visita a los Estados Unidos es en realidad por corto tiempo. La Sección 214(b) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de los Estados Unidos dice: “se presume que toda persona que solicita entrada a Estados Unidos tiene la intención de inmigrar, por lo cual el extranjero debe probar a la total satisfacción del cónsul, de que en el momento que se está solicitando admisión, es elegible para una visa no-inmigrante…" Para superar esta presunción de la sección 214(b), los solicitantes deben demostrar que tienen su residencia y otros lazos fuera de los Estados Unidos que los obligaran a retornar a su país luego de su visita. La ley exige que el solicitante sea el responsable de probarlo.
El estatus de residencia y los lazos que unen a un individuo con su lugar de residencia varían de ciudad en ciudad, de país a país y de persona a persona. Por ejemplo, lazos que unen a cierta persona con su lugar de residencia pueden ser su trabajo, una casa, su familia y una cuenta bancaria. Los “lazos” son los aspectos diversos de la vida que atan a la persona a su país de residencia: como sus pertenencias, empleo, relaciones familiares y sociales.
Durante la entrevista, los oficiales consulares evalúan a cada solicitante individualmente tomando en cuenta los factores profesionales, sociales y culturales. En el caso de solicitantes más jóvenes que no han tenido la oportunidad de formar lazos, los oficiales consulares evalúan las intenciones del solicitante, su situación familiar, y los planes a largo plazo que tengan dentro de su país de residencia. Todos los casos son evaluados individualmente y se les da toda la consideración permitida bajo la ley.