18/07/2026
Un día, cuando mis hijos me pregunten:
“Mamá, ¿a quién llamamos si algún día tú ya no estás?”
Les responderé:
“Llámense entre ustedes. Son hermanos. Cuídense, protéjanse, ámense y nunca se suelten de la mano. Y, sobre todo, nunca se alejen de Dios, porque mientras caminen con Él, nunca estarán solos.”