27/07/2026
Hay viajes que transforman la geografía del alma. Hoy me vino a la memoria un recuerdo muy especial de hace tres años en la selva amazónica del Cuyabeno, una de las experiencias más profundas y hermosas que me ha tocado vivir en mis recorridos por la Amazonía.
Estar en el corazón de la selva, en comunión con la sagrada medicina de la Ayahuasca y rodeado de la sabiduría pura de la tierra, me recordó lo esencial: la reconexión con uno mismo, la paz en el presente y el respeto por todo lo que nos rodea.
Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a los taitas, verdaderos maestros de luz y tradición, por su guía amorosa, su sostén en el proceso y por compartir con tanta generosidad su medicina y su sabiduría ancestral. Gracias también a cada amigo y compañero de este camino; su presencia y energía hicieron de esa vivencia algo inolvidable.
Me sigo llevando aquel aprendizaje grabado en el corazón y el alma llena de gratitud. Un abrazo fraterno para todos los que siguen transitando sus propios procesos de aprendizaje. 🙏🍃✨