05/08/2017
El obelisco, el gran monumento del faraón
Es un bloque monolítico tallado en granito procedente de la ciudad de Aswan al sur de Egipto.
El obelisco es de cuatro caras iguales, termina en forma piramidal y está sobre una base grande.
Desde el punto de vista mitológico fue considerado como un emblema solar en el antiguo egipto. Y debido que el culto solar era lo más común en el pasado, se trataba el monumento como un rayo que viene del sol para comunicar entre el mundo celeste y el mundo terrestre. Además se consideraba como un filtro para la tierra a través de echar las fuerzas nocivas y recibir poderes celestes.
Por lo tanto lo llamaron los antiguos en el pasado por TEJEN (dedo con rayo solar hacia el cielo).
Más tarde los historiadores griegos lo llamaron por obelisco (lanza). Posteriormente los árabes lo denominaron por MASALA es decir aguja, por la forma que tiene la piedra tallada.
Durante el imperio romano se trasladaron muchos obeliscos para Roma que se calculan hoy por casi 8 piezas. Y durante el imperio bizantina se trasladó otra hacia Estambul.
Por otra parte durante el siglo 19 Egipto se gobernaba por una dinastía de reyes procedentes de Turquía pero de origen albanos que se encabezaba por el rey MOHAMED ALI.
Este último con sus sucesores trataron los obeliscos como un regalo de prestigio.
Con este modo se regaló uno de dos obeliscos que estaban en frente del templo de Luxor al rey Luis Felipe, el rey de Francia, y se colocó en la plaza de Concordia en Paris. Igual el obelisco ante el rio del Times en Inglaterra y el de Central Park en Nueva York.
Los faraones más poderosos son los que mandaron a erigir los obeliscos ante los templos como Ramsés II o Tutmosis III. Y el motivo principal fue grabar sus obras y sus victorias contra sus enemigos para memorizar para la eternidad les de forma tan orgullosa.
Lo más admirable para comentar son las técnicas que usaban para cortar y trasladar los obeliscos.
Por ejemplo:
Nunca cincelaban todo el bloque para cortar, sino hacían perforaciones alrededor de todo la pieza para meter cuñas de madera que se les echaban agua regularmente para hinchar la.
La presión producida a la roca por hinchar la madera ayudaba para separar la piedra de la cantera.
Además para trasladar los obeliscos siempre esperaban la crecida anual del Nilo para mandar les cargados sobre barcas yendo del sur para el norte hacia su destino a favor de la corriente.
Al llegar a su lugar para erigir se grababa el obelisco con los relieves que mandaba el faraón para hacer.
Al final se queda el obelisco como una gran señal a la perfección de la ingeniería y la gran habilidad de los obreros. Razón por la cual se dio un gran paso a las siguientes civilizaciones para copiar, desarrollar y avanzar su arquitectura para llegar al nivel de la estructura actual.