08/04/2018
Hoy domingo 8 de Abril, bajo un esplendoroso cielo azul, paseando por Almería, hemos decidido visitar la ballena de la desembocadura de la Rambla, convertida en lugar de peregrinación por el pequeño Gabriel.
Resulta inevitable sentir un n**o en la garganta y cómo la emoción te invade, humedeciendo tus ojos.
Peces de peluche, juguetes, dibujos, murales, poesías, figuras, velas, flores e infinidad de detalles colocados por personas de toda España, hacen del sitio un lugar sagrado, un lugar donde abrir los ojos y, mirando al límpido cielo almeriense, desear que no vuelva a ocurrir nada así.