19/06/2026
FRANCISCO GIL GARCÍA
(Colmenar de Oreja 1910- Madrid 1972)
Fueron sus padres Josefa García Ruiz y Francisco Gil Fernández-Checa (hijo de Victoria, la hermana de Ulpiano Checa) quienes, viendo las dotes de su hijo para el dibujo y la pintura, se establecieron en Madrid, donde, en 1929, y siguiendo los pasos de Ulpiano Checa, lo matricularon en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Por concurso de méritos obtuvo una plaza de pensionado en el Ayuntamiento de Madrid en 1933 y el 8 de marzo de ese mismo año, con apenas 23 de edad, realizó su primera exposición en el prestigioso y vanguardista Lyceum Club Feminista de Madrid.
En 1935, Francisco Gil realizó una nueva exposición, esta vez en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, (en cuya creación había participado Ulpiano Checa como socio fundador en 1879). En el año siguiente, unos meses antes del estallido de la guerra civil española, Gil participó en el certamen convocado por la Real Academia de San Fernando, en el que obtuvo una medalla de mérito con su obra Retrato de la madre del pintor, y, por consiguiente, consiguió como premio la prestigiosa beca Conde de Cartagena, destinada a ampliar sus estudios en el extranjero.
En 1936 viajó a París, donde tomó contacto con los círculos pictóricos de la capital francesa, y posteriormente se trasladó a Bélgica, Florencia y Venecia, donde asistió a la Bienal del Arte para, más tarde, regresar de nuevo a París. Ya iniciada la guerra civil española en 1936, Francisco Gil prolongó su etapa de pensionado y fijó temporalmente su residencia en Villa Mathilde, la casa de Ulpiano Checa en Bagnères de Bigorre, donde residía su viuda, Matilde Chayé. De esa época es el cuadro Paisaje de Bagnères que se conserva, inventariado con el número 896, en la colección de pinturas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. También de aquella época es la pequeña acuarela fechada en 1937 que el pintor regaló a Matilde Chayé, junto a la siguiente dedicatoria escrita sobre la firma: “Para mi querida tía, con todo cariño, Francisco Gil. Asté, 1937”, incorporada en el álbum de visitas de Matilde Chayé.
Durante su estancia en Bagnères de Bigorre, Francisco Gil tuvo la oportunidad de estudiar los fondos que aún conservaba la familia de Ulpiano Checa, y fruto de ello son algunas obras de clara inspiración chequiana, como un pequeño óleo sobre lienzo de 23 x 33 centímetros, que representa a un jinete árabe a caballo, similar al lienzo El galope de Checa que exhibe el MUCH; una escena de trilla en Colmenar de Oreja, en óleo sobre lienzo de 39 x 49 centímetros, de composición similar a la obra que Ulpiano Checa presentó en el Salón de los Campos Elíseos de París en 1902 y que fue profusamente divulgada en postales; y finalmente, una escena de la ciudad argelina de Biskra, copia de la que Checa realizó en 1910 durante su primer viaje a Argelia.
De regreso a España, durante el periodo 1941 al 1945, Francisco Gil fue profesor de la Real Fábrica de Tapices de Madrid. Por concurso-oposición, en el año 1943 ganó la plaza de Profesor Numerario de Dibujo Artístico de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, donde, en el año 1966, fue nombrado su secretario por la Dirección General de Bellas Artes. Aunque, tras su regreso a España, Francisco Gil dirigió su actividad a la docencia, esporádicamente participó en exposiciones colectivas, como la organizada en 1980 por el Círculo de Bellas Artes con motivo de su primer centenario, en la que se colgó obra de alguno de sus compañeros, como el albaceteño de Barrax Benjamín Palencia, el onubense Vázquez Díaz o el ecijano Fernando Briones. También expuso Francisco Gil en Biosca, la galería de arte madrileña más importante de la posguerra que acogió a los artistas más representativos del panorama nacional de la época.
En 1955 Francisco Gil donó al Ayuntamiento de Colmenar de Oreja cuatro aguafuertes, Calle del viejo París, Entrada al museo, Una calleja y Día de mercado, coincidiendo con la visita que hizo a Colmenar de Oreja comisionado, junto a sus primos Tomás Rubio y Alejandro Fernández-Checa, por Felipe Checa para la entrega y donación al Ayuntamiento de los óleos de Ulpiano Checa El rapto y El galope, la acuarela El vendimiador de Colmenar, y el busto en escayola de Checa realizado por L. Bernstamm en 1890. Así mismo, entregó la paleta grande que usó Ulpiano Checa para los murales de la iglesia de Santa María, obras todas que forman parte hoy del inventario del Museo Ulpiano Checa. Finalmente, Francisco Gil participó en la restauración del mural San Cristóbal, realizado por Ulpiano Checa en la iglesia parroquial de Colmenar de Oreja en 1901, muy dañado durante la guerra civil.
Obras presentes en la exposición "Cuatro siglos de tradicón pictórica en Colmenar de Oreja (1554-1954)":
- Madre del pintor (Colección Javier Gil)
- París. Rue Chesneau (Colección Begoña Gil)
- Rincón de Brujas (Colección Javier Gil)