27/07/2026
El otro día estuve en el CMF para el concierto de ZZ Top con Ciclonautas como opening act.
He visto decenas de conciertos: grandes estadios, recintos al aire libre, pabellones deportivos, clubes, fiestas de verano al aire libre y pubs. Sin embargo, una organización tan profesional como la del CMF aún no me la había encontrado, enhorabuena.
En Andalucía la música de calidad es patrimonio público. El flamenco y sus grandes intérpretes, y además músicos que se han convertido en iconos mundiales como Paco de Lucía o Andrés Segovia. El rock hispano pero, salvo contadas excepciones con Héroes del Silencio a la cabeza, se ha quedado siempre relegado al ámbito nacional o a los países hispanos.
Pero quería hacer otra consideración: la otra noche había una atmósfera auténtica, sencilla y festiva. Me sentí entre amigos. Un poco como en mi Milán de los años ochenta, se percibe que el rock en España es algo de nicho. Está presionado por una música comercial sencilla y directa, pero de muy bajo valor musical: reguetón, trap y rap hechos con ordenador, uniendo ritmos parecidos o inspirados en canciones anteriores; vamos, a base de samples. Así que me alegró estar en el lado correcto: en el lado de la pasión, del buen gusto y del rock and roll.