01/04/2026
“Fuerteventura es conocida por la belleza de sus playas, pero también por su carácter árido, casi austero. No es casualidad que registre una de las precipitaciones más bajas de Europa. Su paisaje seco, teñido de ocres y amarillos, posee una belleza sobria, casi sagrada.
Y, sin embargo, la naturaleza siempre encuentra la forma de recordarnos que nada es inmutable. En estos últimos años la escasez de lluvia se hizo aún más severa. Pero, cuando menos se espera, llegan lluvias generosas, improbables, y entonces ocurre el milagro: en esta tierra agradecida, las semillas, latentes durante décadas, despiertan con apenas unas gotas y estallan en vida, transformando el paisaje en un tapiz vibrante. Los lugareños comentaban con asombro que hacía más de treinta años que la isla no se vestía con una gala tan hermosa”.
📷 photography by Saul Santos