21/06/2026
Turismo Cortegana ©
18 valientes desafiamos el calor de la tarde de ayer sábado y superamos el reto de ascender al alto del Cerro de las Camorras para despedir el último atardecer de la primavera y dar la bienvenida al verano.
El esfuerzo mereció la pena con creces. La puesta de sol sobre las montañas de los Picos de Aroche fue majestuosa. Se escondió por tierras lusas y bronceó los fértiles suelos del Valle del Chanza con sus últimos haces de luz.
El desnivel desde la peña del cerro hasta el estrecho valle de Maladúa impresiona. Las vistas hacia el resto del paisaje son de 300°
aproximadamente. En ese lugar habitó una población sedentaria hace más de cuatro mil años. En las cercanías se han encontrado restos de hábitat protohistórico del siglo VI a.C., periodo postorientalizante. En tiempos romanos las inmediaciones del Chanza estuvieron ampliamente habitadas. Y en los últimos siglos la vida en Maladúa se distribuyó de forma dispersa en 8 familias con 8 cortijos, 8 eras de trillar y 8 hornos de pan, que en palabras de Eduardo Donato: "eran autosuficientes, tenían de todo lo necesario y los más importante...eran felices".
Eduardo es nuestro amigo. Es el dueño de la Finca Maladúa. Es un sabio y lo más importante...es una buena persona, y un excelente anfitrión.
Muchas gracias a Eduardo, Marta y Albert de Finca Maladúa. Muchas gracias a nuestro querido y variado grupo de ayer, con amigos de Ucrania, Liechtenstein, Mallorca, Palos de la Frontera, San Juan del Puerto, la Canaleja, Cortegana y Aroche.
Y gracias a Víctor Rosa y Macarena Martín de la Concejalía de Turismo de Cortegana por favorecer y promover estas magníficas actividades culturales y naturales en nuestro territorio.
Gracias a Raul García por las fotos.