01/06/2025
Es verdad que disfruto cada día mirando las piezas que las gentes del pasado han dejado constituyendo nuestro patrimonio. Me ha ocurrido hoy en Riba de Saelices : en la iglesia, hemos vuelto a ver el retablo, ya restaurado, espléndido, de colores y formas. Y en la predela, me he entretenido mirando y fotografiando las moscas que el ignoto autor le pintó a San Pedro: una en la calva frontal, y otra rondando su libro de Cartas. ¿Por qué un pintor se entretuvo en este asunto, pintarle unas molestas moscas a San Pedro? Pide la admiración a su arte, a su técnica, y nos dice, quinientos años después, su ruego ¡Mirad qué virguero soy, cómo pinto moscas sobre las santas cabezas y los manuscrítos viejos!