12/05/2026
IV CAPÍTULO LA NEGOCIACIÓN
Al llegar a la Ermita, El Lero le cuenta a José María lo ocurrido.
JOSÉ MARÍA: ¿Qué noticias traes Juan?
EL LERO: El encuentro será mañana por la mañana aquí en la Ermita de la Fuensanta. Vendrá el General Manso con el Corregidor de Estepa. Me dice que puedes fiarte de él y que es hombre de palabra.
JOSÉ MARÍA: No sé si fiarme, de todas formas nosotros vamos a hacer noche en Badolatosa. Es más seguro.
Así, partieron a la cercana población de Badolatosa, donde eran acogidos por vecinos en diferentes casas del pueblo. Una de las ventajas con las que contaba José María eran las ayudas de los vecinos de pueblos como Badolatosa, Jauja o Alameda, así como otros tantos pueblos de la serranía gaditana. Los hombres de José María entraban y se escondían en los diferentes municipios, sin que allí nadie supiera nada.
A la mañana siguiente partieron de nuevo hacía la Ermita de la Fuensanta, donde colocó estratégicamente a sus hombres apostados entre los olivos y la sierra, en caso de traición. Al encuentro de Manso fueron José María y El Lero, acompañados de Germán. El General D. José de Manso, Conde de Llobregat, había sido gobernador militar en Cádiz y anteriormente en Málaga, y por espacio de 3 años estuvo luchando contra el bandolerismo de José María y del resto de cabecillas sin resultado positivo, cuando la delincuencia se centró en una de las zonas más apetecibles de la geografía andaluza: la malagueña vega de Antequera y toda su comarca.
MANSO: Buenos días señores! José María, ya veo que eres una persona muy desconfiada!
JOSE MARÍA: No es para menos, ¿debería fiarme, General Manso? Y bien! De que se trata lo que me ha contado Juan!
MANSO: Bien, vayamos al grano! Aquí os traigo este documento de la Chancillería con los nombres de José María, Juan Caballero, José Germán y Frasquito “ El de la Torre”, en el que se dice que seréis indultados automáticamente, siempre y cuando entreguéis a vuestros hombres y forméis parte de la Partida de a caballo de Andalucía en persecución de malhechores, a cambio por supuesto de una pensión del Gobierno.
JOSÉ MARÍA (muy enojado): Se ve que no me conoces nada General! Yo jamás voy a traicionar a mis hombres, como lo hizo Frasquito! Así que vuelve y les dices que si el rey manda en España, en la Sierra mando yo! El trato es indultar a todos mis hombres, excepto al Veneno, a ese no, que es un traidor!
EL LERO: General Manso, no nos tomes por idiotas! El indulto ha de ser para todos los compañeros, tanto los jefes como a cada uno de las respectivas “partías”!
MANSO: Ya veo que no os ha gustado la propuesta. Lo propondré en el Consejo y nos volvemos a ver. Un placer señores. (y dando media vuelta y decepcionado se da media vuelta dirigiéndose a Estepa)
Después de varías negociaciones más, El Consejo decidió indultar a todos los hombres de José María, así como a los de Juan Caballero. A Frasquito “ El de la Torre”, que aceptó la propuesta de traición, acabó muriendo a manos de sus hombres en Las Rozas de Morón. La Real Orden de Indulto fechada el 23 de junio de 1.832 y se desarrolló entre los meses de abril a agosto del mismo año. Las autoridades estepeñas, con su alcalde D. Bartolomé García y Terrón como figura preeminente, jugaron un papel decisivo. Un proceso que se negoció al margen de los cauces judiciales establecidos por las leyes y con unas precarias condiciones establecidas a los bandoleros.
FIN
NOTA. Esta historia está basada en los estudios llevados a cabo por D. José Antonio Rodríguez Martín (Historiador y Cronista Oficial de Alameda, Málaga) y en las propias Memorias de Juan Caballero "El Lero". Sobre el Indulto de José María “El Tempranillo” y sus hombres no se conoce mucho. Sin embargo, estos estudios nos llevan a esclarecer algunos datos de como pudieron producirse las negociaciones precedentes al Indulto.