08/05/2015
UN PASEO POR GUGUY
Cedros, sabinas, acebuches, almácigos y brezos son algunas de las especies endémicas de flora que se describen en el libro Descubriendo Guguy, editado por el Cabildo de Gran Canaria en colaboración con la empresa pública Gesplan. Un paseo por la zona de Güigüi en el que el lector podrá conocer más a fondo esta parte de la Isla y su peculiaridad geográfica.
La emblemática zona ubicada en el municipio de La Aldea de San Nicolás ha sido el escenario del trabajo de Life Guguy, un proyecto europeo que tiene como principal objetivo la recuperación de los bosques endémicos de Juniperus spp, y su flora y fauna, en la Reserva Natural Especial de Güigüi.
Con esta iniciativa financiada por la Unión Europea y liderada por Gesplan y el Cabildo de Gran Canaria, se persigue conservar el bosque endémico de cedros, los brezales macaronésicos endémicos y los bosques de pino canario endémicos.
Los trabajos en torno a este proyecto han dado como resultado la publicación Descubriendo Guguy, flora, fauna y senderos, editada por el Cabildo grancanario. En la actuación realizada en la zona, los técnicos han encontrado un total de casi 50 cedros canarios, de la variedad que se da solamente en Gran Canaria, las únicas especies no repobladas de forma artificial que se encuentran en la Isla.
La bióloga Marta Martínez destaca que en la publicación se describe el medio físico de la reserva de Güigüi, además de fichas de flora y fauna, junto a la descripción de senderos realizables en la zona. Consta de 160 páginas donde se hace un recorrido por los rincones más desconocidos de esta parte de Gran Canaria.
Gracias a Descubriendo Guguy podemos conocer, además, un poco de la historia del lugar, a través de un repaso sobre la presencia humana en la zona en los últimos siglos, que incluye testimonios de ciudadanos que nacieron y crecieron en el lugar.
En la presentación del libro, la consejera de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, María del Mar Arévalo, hizo hincapié en las condiciones singulares de la orografía del lugar. "Espero que quede legado para los canarios", comentó.
El libro consta de 160 páginas donde se hace un recorrido por los rincones más desconocidos de esta parte de Gran Canaria
Por su parte, el director del Jardín Canario Viera y Clavijo, Yuli Caujapé, resaltó la importancia del trabajo, ya que se centra en "un hábitat amenazado".
Gustavo Viera, miembro de Gesplan, recordó que hace unas semanas, técnicos de la Unidad Life de la Comisión Europea felicitaron a las organizaciones e instituciones canarias por el trabajo realizado en Güigüi, "sorprendidos por la combinación de la base técnica y la científica en este proyecto".
Las tareas de recuperación de flora en la zona se han realizado teniendo en cuenta la aridez y la falta de agua en la misma. Para hacer posible el riego de las especies cultivadas, se plantea un doble sistema: aprovechando los manantiales ubicados en la zona e instalando un sistema de captación de brumas.