29/05/2026
En Viajes Beagle siempre estamos maquinando viajes… eso ya lo sabéis.
Pero cuando además compartes mesa, coche, aeropuertos y conversaciones con compañeras que han recorrido algunos de los rincones más fascinantes del mundo… la cosa se complica.
Empiezan a salir ideas, destinos pendientes, planes futuros… (por increíble que parezca, ya tenemos bastante claro dónde estaremos en mayo de 2027 😅) y, si seguimos tirando del hilo, lo que empieza como una conversación acaba convirtiéndose en una auténtica necesidad viajera.
Y una vez más, este viaje nos ha recordado lo diferentes que somos… y lo mucho que eso nos gusta.
Paloma disfruta viajando con intención. Le gusta conocer esos destinos que todo viajero debería vivir al menos una vez, sigue encontrando excusas para volver a perderse por ciudades europeas y, cuando viaja en familia, lleva la ruta pensada casi al milímetro… aunque siempre dejando espacio para que ocurran cosas bonitas. Su cabeza, además, suele ir uno, dos… o incluso tres viajes por delante.
Eulalia, en cambio, cada vez busca más esos destinos que remueven, sorprenden y te sacan un poco de tu zona de confort. Disfruta perdiéndose sin mirar el reloj, conectando con la gente local, improvisando sobre la marcha y dejándose llevar por lo inesperado. No en vano, su luna de miel fue un viaje de tres semanas a bordo del Transmongoliano… y quizá eso ya explica muchas cosas.
Y tú? ¿Eres más de planificar… o de dejarte llevar?