12/05/2026
El cementerio más pequeño de Madrid:
En 1931, tras proclamarse la II República, una explosión alertó a unos guardias que, al llegar a la plaza Mayor, encontraron en el suelo cientos de pequeños huesecillos.
Aquella detonación dejó al descubierto un macabro secreto: durante años, numerosos gorriones se habían introducido en el interior del caballo a través de su boca, quedando atrapados para siempre.
Algunos años más tarde, en 1934, la escultura fue restaurada por el escultor Juan Cristóbal —cofundador de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética—, que decidió sellar la boca del caballo, clausurando así el cementerio más pequeño de Madrid.
Poco después, durante la Guerra Civil, la propia estatua quedaría protegida dentro de una estructura, como puede apreciarse en la imagen coloreada.
Madrid se había convertido en una ciudad fortificada.
🔍 Esta es una de las curiosidades que contamos en nuestra visita guiada Madrid Oculto, un recorrido en el que descubrirás secretos como este, ocultos a plena vista.
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📸 Foto 1: Fotografía restaurada y coloreada digitalmente.
📖 Imagen incluida en el libro «Madrid Coloreado».
📸 Foto 2: Original en blanco y negro: EFE
📸 Foto 3: Archivo NAC
📸 Foto 4: Alfonso