13/06/2026
ELLESMERE 2026: 600 km con esquís en la gran isla ártica
El 17 de mayo de 2026, el canario José Naranjo y la alemana afincada en España Ingrid Ortlieb completaron una ruta inédita con esquís por la isla ártica de Ellesmere, en Nunavut, Canadá.
Fueron 42 días de expedición, 612,62 km en total autonomía, 35 días de esquí y 7 días explorando glaciares. Al inicio, sus trineos pesaban más de 90 kg.
Ellesmere está situada a solo 800 km del Polo Norte Geográfico. Con unos 196.000 km², es la décima isla más grande del planeta y la cuarta del Ártico: una tierra de fiordos congelados, glaciares inmensos, montañas sin nombre y frío extremo.
Pero antes de comenzar la travesía con esquís, José e Ingrid tuvieron que realizar otra expedición: más de 700 km en motonieve desde Grise Fiord, el pueblo más septentrional de Canadá, junto a Terry, Nolan, Silas y Abraham. Fueron cinco días a temperaturas de hasta -40 ºC, atravesando fiordos helados, glaciares, tundra nevada, ríos de hielo y banquisa quebrada.
El último tramo hasta el fiordo Cañon fue tan remoto que ni sus guías inuit conocían a nadie que hubiera estado allí. Terry lo resumió con pocas palabras: era un lugar “muy, muy remoto”. Aquel día recorrieron casi 100 km sin encontrar huellas de animales.
Cuando los inuit se marcharon, José e Ingrid quedaron solos. Y allí comenzó la ruta con esquís.
La travesía recorrió por completo el fiordo Cañon, continuó por el fiordo D’Iberville hasta su frente glaciar y alcanzó la bahía Antoinette. Después regresaron por la costa septentrional del fiordo Greely, el mayor de Ellesmere, hasta Black Stripe Head, antes de cruzar el mar helado hacia la península Fosheim bajo el viento cambiante del estrecho de Nansen, llegado directamente del océano Ártico.
Posiblemente, sean las primeras personas en recorrer íntegramente con esquís estos grandes fiordos.
Esquiar en Ellesmere fue avanzar día tras día entre montañas vertiginosas que caían directamente sobre los fiordos helados. Montañas nunca ascendidas. Nunca nombradas. Como ellos mismos explican, el ritmo era de música clásica: “andante” con malas condiciones y “allegro ma non troppo” con buenas condiciones. El objetivo era terminar cada jornada sin llegar exhaustos y seguir disfrutando de la belleza de un entorno tan áspero como etéreo.
Uno de los momentos más especiales llegó con la aparición de un lobo ártico. En mitad del silencio blanco, el animal apareció a su lado. No como una amenaza, sino como una presencia. Más tarde, al dejar la bahía Antoinette, otro lobo los observó desde la distancia. “El lobo no es un monstruo de cuento; es la esencia misma del invierno en el Ártico”.
El 17 de mayo, tras 42 días, José Naranjo e Ingrid Ortlieb alcanzaron el campamento de Terry, punto final de la expedición con esquís. Habían recorrido más de 600 km sin ver a ningún ser humano ni nada que fuera humano.
En una época en la que la humanidad quiere volver a pisar la Luna y posarse en Marte, Ellesmere recuerda que la Tierra todavía guarda lugares casi intactos.
José Naranjo e Ingrid Ortlieb ya habían realizado antes grandes expediciones polares, entre ellas travesías inéditas con esquís por los casquetes de Penny, Barnes y Devon. Además, José Naranjo es el primer —y por ahora único— español en realizar con esquís la travesía del océano Ártico desde el Polo Norte Geográfico hasta Canadá.
Con Ellesmere 2026, suman una nueva página a su trayectoria polar.