16/03/2020
Buenos días, queridos amigos!!!
Para todos los que tenéis hijos (o no los tenéis, pero os aburrís en estos días de cuarentena), hoy vamos a recomendaros una receta de cocina fácil y riquísima para que podáis pasar el rato con los peques.
La receta es una buenísima CARROT CAKE CASERA.
Necesitaremos:
- Un yogur natural.
- Una medida de yogur de aceite (mejor oliva, que girasol).
- Dos medidas de yogur de azúcar.
- 3 medidas de harina.
- 3 huevos.
- 1 sobrecito de levadura.
- 1 boslita de nueces.
- Zanahoria rallada al gusto (No os quedéis cortos!!!).
- 1 paquete de queso Philadelphia o similar.
- Nata para montar (si lo prefieres, puede ser nata montada).
- Azúcar moreno.
- Un poquito de mantequilla para untar el molde.
PREPARACIÓN:
- Mezcla el yogur, el aceite, la harina, los huevos y el sobrecito de levadura en una jarra y bátelos con la batidora. Deja que tu hijo/a rompa los huevos y se manche las manos con la harina.
- Pica las nueces y la zanahoria (también puedes rallarla o utilizar zanahoria rallada de la que venden en supermercados) y añádelo todo a la mezcla. PERO NO VUELVAS A BATIR!!!
- Precalienta el horno a 270 grados y, mientras tanto, unta un molde de mantequilla.
- Vierte todo el contenido en el molde y mételo al horno. Baja la temperatura del horno a 170 grados y deja tu bizcocho unos 35-40 minutos. Cubre el molde con un papel de aluminio (sólo ponlo por encima, sin hacer presión).
Es muy importante que vayas controlando que no se queme.
- Cuando vayas viendo que el bizcocho sube, NO ABRAS EL HORNO, o volverá a bajar.
- En el momento en que veas que el bizcocho se pone doradito y se va "agrietando", observarás que ya tiene consistencia como para no "caerse". En ese momento, abre la puerta del horno y clava un cuchillo en el bizcocho. Si al sacarlo, el cuchillo está limpio, tu bizcocho estará listo para salir del horno. Si no sale limpio, déjalo más tiempo en el horno y prueba de nuevo un poquito más tarde.
- Saca tu bizcocho del horno y déjalo reposar al menos una hora.
- Cuando esté frío, desmolda y reserva tu bizcocho.
- Córtalo en dos partes, como si estuvieras cortando pan para un bocadillo, de forma que te quede una parte arriba y otra abajo.
VAMOS AHORA CON LA COBERTURA:
- Si has escogido nata para montar, móntala.
Pero si tienes niños, utiliza nata montada en spray. Será más seguro y divertido.
- Mezcla la nata con el queso Philadelphia (Hazlo con una cuchara. Nunca con la batidora).
- Añade azúcar moreno hasta que la mezcla quede de un color entre blanco y crema.
- Ahora que tienes tu cobertura, separa las dos partes del bizcocho y unta la parte de abajo (No seas tacañ@. Cuando más pongas, más rico estará).
- Pon la tapa y deja que tu hijo/a vierta el resto del contenido sobre la tarta. Será muy divertido y quedará riquísimo.
- Ahora tienes que meter la tarta a la nevera un par de horas hasta que se enfríe. Pero ojo!!!! No pases por alto la parte más divertida. Decora la tarta con tus hijos. Ponle "chispitas" de colores, raya chocolate y ponlo por encima, pica galletas y espárcelas por encima...Deja volar la imaginación. Pero sobretodo, deja que vuele SU imaginación.
- Y ahora llega lo mejor de todo...saca tu tarta de la nevera. Sírvela y habla con tus hijos mientras os coméis la tarta. Reíros hasta que os duela la tripa y haced muchas fotos. Deja que se manchen la cara con la cobertura de la tarta, mancha su nariz de nata y crea recuerdos para que cuando sean mayores, sean conscientes de lo realmente importante: la familia.