12/11/2015
Mitos acerca de la Agricultura (ecológica)
La Agricultura Ecológica y el Permacultivo son vistos no sólo como la producción
de cultivos sin insumos químicos, sino como parte de una visión
más amplia de una vida saludable. Otros no quieren ir tan lejos, pero tienen
sus dudas sobre la producción agrícola convencional. Hay otros sin
embargo que rechazan la afirmación de que los alimentos producidos
ecológicamente son más saludables. Y aunque parece haber un apoyo
cada vez mayor a una estrategia en la que predominen ambos (o más
bien, varios) tipos de producción agrícola, los argumentos y los prejuicios
no han cambiado a lo largo de los años.
Lo que sigue se basa en un material preparado por las Fundaciones alemanas
Scheweisfurth y Ecología y Agricultura y la fundación holandesa
Plataforma de Alimentos y Agricultura Orgánica, publicado en alemán y
holandés en el 2000.
1) El hambre en el mundo prevalece porque no hay suficiente alimentos.
Es por eso que necesitamos (más) insumos químicos y avances
biotecnológicos.
Según la FAO, más de 800 millones de personas en el mundo no
tienen suficiente comida, PERO el hambre es el resultado de la
pobreza y la falta de activos, (también es un problema de acceso/distribución),
y no se debe únicamente al hecho de que no
hay suficiente alimentos. Los sistemas políticos, los conflictos y
las elecciones de los tipos de productos que cultivar, crean problemas
de escasez en el ámbito local.
2) La agricultura ecológica no puede producir suficientes alimentos
para abastecer de comida a todo el mundo.
En promedio, los agricultores ecológicos producen menos que
cuando usan prácticas convencionales, PERO en la Unión Europea
y en los Estados Unidos, un cambio completo a la agricultura
ecológica no llevaría a una escasez de alimentos. Es la agricultura
intensiva, convencional, la que ha demostrado ser insostenible
en muchas áreas y por lo tanto llevaría a una escasez de alimentos
a largo plazo. La agricultura urbana generalmente complementa
las necesidades de alimentos en las ciudades.
3) Si los animales criados con métodos convencionales pueden lograr
niveles de producción tan altos, entonces estas prácticas no pueden
ser perjudiciales para ellos.
Los animales producidos dentro de la bioindustria intensiva generan
más que si se usan los métodos de agricultura ecológica,
PERO recientemente hemos visto cuán perjudicial puede ser esto
para la salud de los animales y sus dueños.(por ej., epidemias de
encefalopatía espongiforme bovina (EEB) y fiebre aftosa).
4) Los productos orgánicos son demasiado caros y son principalmente
para el consumo de las elites.
Los productos orgánicos son, por lo general, más caros que los
productos convencionales que se expenden en los supermercados,
PERO en realidad terminamos pagando tres veces su valor
por los costos que encierran los productos no orgánicos: es
decir, costos extras, impuestos para mantener los subsidios, e
incluso impuestos más altos para cubrir los efectos negativos de
su producción sobre el medio ambiente.
5) Los agricultores ecológicos son idealistas y están en contra de las
innovaciones tecnológicas.
Los agricultores ecológicos no favorecen todas las tecnologías
desarrolladas en las décadas pasadas, PERO definitivamente
usan técnicas modernas, mientras que en la agricultura ecológica
se desarrollan constantemente tecnologías innovadoras.
6) Los productos orgánicos no lucen atractivos para los consumidores
Los productos orgánicos son menos uniformes,PERO a muchas
personas les gusta la forma en la cual son producidos, aprecian
la ausencia de químicos y el sabor que tienen (aunque esto es
en efecto una cuestión de gustos).
7) La producción ecológica es engañosa
Existen diferentes niveles de calidad en la agricultura ecológica, y
sin certificaciones ni mecanismos de control, es posible que se
produzcan engaños.